Ju(e)go(s) de (o)jota(s). - 2015 11 18

Estos paréntesis no van a remediar la aproximación de una Carta Documento a mi conciencia.
¿Para qué lo hacés?
Paso a enumerarte las razones:
1) No me gusta que insulten mi inteligencia.

...

Listo. La naranja bien exprimida.
No te confundas, eh; no me molesta que estés equivocada. No me molesta que tus razones sean así de enroscadas. No me perturba que en tu árbol viva un pitufo y una persona con un martillo de madera. No me perturba.

¿Sabés por qué?
Porque tengo razón -y nada más-.

¿Viste cuando los perros pequeños ladran a los perros grandes? Es porque se sienten inseguros.
Yo no soy ni un perro pequeño ni un perro grande. No soy un perro.
Vos sí. No, una perra no; un perrito pequinés. Inseguro de su existencia. Con un jopo atado con una colita de goma, de color rosa.

Ahora que las papas se te carbonizaron al Sol, ahora que tu paty está en llamas, de repente aprendiste a leer. De repente tenés tiempo. De repente pensás que todo puede cambiar con tu voluntad.

No.
Cambié la cerradura.
Tu puerta no abre más.

...

El calor empieza a hacerse presente a escasos milímetros de un asfalto que amaga con hacerse río.
Está todo bien con insultarme,
Con amenazarme, 
Con vandalizarme la existencia.
Todo esto, ya sabés, es
Porque insultaste mi inteligencia.