Cinco días sin sal. - 2015 11 25

La mente bloqueada, llena de menta.
Una sensación rara en la piel; refresca y, al mismo tiempo, no entendés si pica o qué.
Y si "qué", ¿qué?
¿Qué "qué"?

Un pibe en monopatín se hace amigo del piso con la jeta.
Lo vi por las cámaras de la Ciudad, que ahora presumo controlar desde mi mente -bloqueada-.
No recordás la contraseña de tu celular y solicitan tu presencia virtual en un camino lleno de marrones.

En caballo es imposible llegar. En dos patas también. ¿Hay algún modo de refrescarte las neuronas? Sin gas ni azúcar -ni aditivos-. Un endulzante natural.

Miel con flores. Miel de flores, con flores que ahora son en vos.
A las mieles baratiushkas las rebajan con jarabe de fructosa.
Tan solo asomale el hocico y vos jalá.
Jalá-jalá.