Fuego. - 2015 11 29

Un buen fuego atraviesa el tiempo.
El fuego de ayer es el fuego de hoy,
Y la amistad es, un poco, fuego.



Cinco días sin sal. - 2015 11 25

La mente bloqueada, llena de menta.
Una sensación rara en la piel; refresca y, al mismo tiempo, no entendés si pica o qué.
Y si "qué", ¿qué?
¿Qué "qué"?

Un pibe en monopatín se hace amigo del piso con la jeta.
Lo vi por las cámaras de la Ciudad, que ahora presumo controlar desde mi mente -bloqueada-.
No recordás la contraseña de tu celular y solicitan tu presencia virtual en un camino lleno de marrones.

En caballo es imposible llegar. En dos patas también. ¿Hay algún modo de refrescarte las neuronas? Sin gas ni azúcar -ni aditivos-. Un endulzante natural.

Miel con flores. Miel de flores, con flores que ahora son en vos.
A las mieles baratiushkas las rebajan con jarabe de fructosa.
Tan solo asomale el hocico y vos jalá.
Jalá-jalá.

Ju(e)go(s) de (o)jota(s). - 2015 11 18

Estos paréntesis no van a remediar la aproximación de una Carta Documento a mi conciencia.
¿Para qué lo hacés?
Paso a enumerarte las razones:
1) No me gusta que insulten mi inteligencia.

...

Listo. La naranja bien exprimida.
No te confundas, eh; no me molesta que estés equivocada. No me molesta que tus razones sean así de enroscadas. No me perturba que en tu árbol viva un pitufo y una persona con un martillo de madera. No me perturba.

¿Sabés por qué?
Porque tengo razón -y nada más-.

¿Viste cuando los perros pequeños ladran a los perros grandes? Es porque se sienten inseguros.
Yo no soy ni un perro pequeño ni un perro grande. No soy un perro.
Vos sí. No, una perra no; un perrito pequinés. Inseguro de su existencia. Con un jopo atado con una colita de goma, de color rosa.

Ahora que las papas se te carbonizaron al Sol, ahora que tu paty está en llamas, de repente aprendiste a leer. De repente tenés tiempo. De repente pensás que todo puede cambiar con tu voluntad.

No.
Cambié la cerradura.
Tu puerta no abre más.

...

El calor empieza a hacerse presente a escasos milímetros de un asfalto que amaga con hacerse río.
Está todo bien con insultarme,
Con amenazarme, 
Con vandalizarme la existencia.
Todo esto, ya sabés, es
Porque insultaste mi inteligencia.

Hasta las manas. - 2015 11 12

Sarrama la paarta, par favar. La ra patásama madra ca ta paraá.

A.

á.

Á.

Ä.
ä.

Hasta acá.

Lidiar con gente "que no" es una aventura inigualable.
Vos sabés que tenés razón desde el año cero antes de Jesucristo y, sin embargo, sabés también que no va a haber caso. ¿Sabés qué? La gente -sí, "la gente", mirá cómo me cago en todo el mundo- es idiota. No hablo de vos -seguramente-. Tampoco hablo de mí. Hablo de la otredad. Esa institución amorfa y conveniente llamada "la gente".
"El pueblo".
"La sociedad".

La, lo, le, Lulú.
Tadas a la rapatásama madra ca las paraá.

Te sobran ás. Te faltan ós. Tenés la entrepierna completamente mojada y la bondiola estaba fría. 

La gente que no lee, no escribe.
Y quien no escribe, no sabe leer.
Y así.
Así, hasta que te sacan las cosas por un colador.

á.




Cosas que terminan con "u". - 2015 11 4

En ojotas, con bufanda, con guantes y bermudas.
Salís de un lugar y das la vuelta. Volvés con la nuca.
Volvés de la nuca, mirando con la nuca, marcha atrás.
Te tomás un café con la oreja y pensás;

"Uh-".

Amaneció cálido y ahora hace frío.
Nunca "pero", más bien "y", o "y/o", o "o/o".
Cinco y media de la mañana, el Sol ya cancherea
Y vos;

"Uh-".

No te podés caer del mapa (pero te vas a perder mil veces).
Antes de llegar, la hacés bajar, antes de llegar. Vuelve a subir.

"Uh-".

Cada vez con más celeridad. Cada vez más corto.
Como un polvo que se hace polvo y tu nariz desprovista de cartílago.
¿A qué aspirás?

.....

"Uh-".