¿Quid dicis? - 2015 8 6

¿Qué pasa con la escritura cuando se vuelve moral?
Algo difícil es escribir sin intención. Sin intención de decir algo que rebalse en demasía lo que está escrito, que es, en su mejor medida, la mejor representación de lo que sucede en el momento de lenguaje particular. 
"Sin intención" en sentido de querer adoctrinar o representar un camino de existencia particular para quien lee. Dirigir la palabra en sentido contemplativo de un imaginario que consigue la meta en sí mismo, dentro de la escritura, sin proferir ideales baratos, sin llenar la boca de personajes de la historia con frases de ocurrencia facilísima
Decir algo que suene bien es muy fácil. Y la liviandad, la ligereza del lenguaje en este sentido tiene un eco súper meloso. Podés presumir hacer un bien con un montón de palabras, ¿pero qué pasa cuando sopla el Viento?. ¿Y qué pasa por fuera de un mensaje? O, de otro modo: ¿cómo sería vivir el mensaje a través de otro canal que no sea la predicación? Si es que eso es posible.
Esto no es una revuelta rebelde contra el lenguaje si no contra el uso cómodo del mismo. 
Decir cosas porque dichas cosas, dichas, suenan bien. Y después vemos.
Permitir que la escritura sea una superficie que baila con la realidad y que ambas superficies existenciales sean fluídas entre sí, sin subyugar ninguna a su otra. La escritura produce realidad y la realidad no puede reducirse a "una" escritura. Escribir es una opción de producir un Real que no sucede necesariamente en alguna parte. Es, primero y ante todo, sin lugar. Y quizás, también, sin tiempo.