Nadie nunca algo. - 2015 5 6

Si el tiempo no existe, no existe el tiempo perdido.
La realidad cotidiana tiene como base lo absurdo, aquello que desencaja el lugar de la rutina. Reír es un proceso de elongación entre el acercamiento y distanciamiento de mi conciencia para encontrarme en el escenario en el cual se produce dicho sinsentido. Es la distancia vivencial que me conecta con lo que percibo, al tiempo que me mantiene haciendo equilibrio sobre un margen que indica "no sos vos". 
Cuando no sos vos, los espacios brotan de colores.
Te olvidaste la cartera o billetera y ya no sos; para el Mundo de las instituciones no existís por un ratito. Hasta que volvés con tu documentación.
Ese tiempo que pasó entre que te fuiste y volviste se llenó de hojas amarillas...
... Y de esas pelotitas de los árboles que te hacen estornudar.
Dinero no, dinero no; lo que se necesita para subsistir es al menos un sentido para seguir viviendo. El resto se consigue encontrando ángulos oportunos en el movimiento de los párpados.
Te levantás tarde y querés hacer todo de una.
Desayunás y almorzás al mismo tiempo. Te reís del tiempo.
...
Si el tiempo no existe, no existe el tiempo perdido.