Ultrajado. - 2015 4 9

¿Estamos en el cinco, todavía?
El reloj está marcando cualquier hora.
¿No estaremos en el circo?
Debería volver a levantarme a las seis de la mañana. A esa hora todavía es de noche.
¿Cuántas naranjas se necesitan para llenar un vaso de jugo?
Las agujas de un reloj pueden desplazarse en tic-tac o como el agua.
¿Qué pasa si tomo más líquido del que necesito?
Mi conciencia tiene un límite, cruzarlo es hacerme fruncir el ceño y hacer descender levemente mi comisura derecha.
¿Qué me pasa con tantas preguntas?
Esta jornada fue una batalla campal atrás de otra. Una seguidilla de puteadas. Cuando escucho el ruido de la puerta corrediza haciendo de las suyas, espero con los dientes afilados. Pongo cara de psicópata. Me desentiendo de Todo y todos. Me desentiendo de vos y tus cosas. Me mando a mudar a un lugar al cual nadie puede llegar y, desde ahí, mando una señal de humo, cada tanto, para hacer de cuenta que existo.