Liebre. - 2015 4 8

De amores huidizos es un tanto complejo discutir.
A los animales en la noche les encandilan las luces fuertes; muchos se paralizan por el efecto de las mismas.
Un reflector, una linterna, un efecto de luz sobre tu conciencia paraliza tus movimientos neuronales. 
La atención se concentra en mantenernos lo más quieto posibles, para pasar desapercibidos. 
Si te movés -o respondés- se te puede venir la noche -en la noche-.
Se te pueden cerrar los ojos en la oscuridad y podés perderte por tiempo indefinido.
No hace falta ser un corderito ni haber caminado durante días por el desierto.
El amor que aterra no es amor y es complejo de discutir.
Las luces que queman no iluminan.
Y este brillo no fue luz.
Fue una chispa. Una malversación de fondos. Intereses incompatibles.
Y también fue amor.