Sentado hacia el otoño. - 2015 3 9

La humedad y el calor no dan tregua.
Así y todo la llegada del otoño se hace, cada día, más incipiente.
El otoño es el comienzo del dormir de nuestro hemisferio.
Las luces nos van a iluminar tenues, con tonos marrones y anaranjados.
Las plantas y los animales vamos a llamarnos a hibernar.
De a poco, a medida que el frío encuentre al aire en el pasaje gradual de las noches a las tardes frías, vamos a salir más abrigados.
Yo quiero eso; soy un Ser acalorado. El frío me permite libertad de movimiento -y no tener que salir tan en bolas a la vida-.
El otoño está llegando.
Y con él las esperanzas de encontrarnos en abrazos.
Con algo caliente entre las manos.
Con comida calórica.
Entre sábanas que ventilan aire caliente.
Entre miradas que se acuestan más temprano.