Otoño. - 2015 3 21

Las hojas que caen provocan al Viento.
Alzo la vista, estás vos; ayer me dijiste que yo ya no soy tu caolor. Sonrío.
No es casualidad ni causalidad, no es destino; la brisa es un poco así, envuelve y arremolina cosas sin orden ni prioridades. 

Los soles se duermen temprano y el otoño nos acobija crujiente.
Los mates vienen calientes.
Los hornos son necesarios.
Los momentos de Sol, sagrados.
Pisar las veredas sin saber qué hay debajo.
Usar bufanda, suspirar café.

Vuelve amigarnos la piel 
Vuelve la ropa -vuelve la sopa-
Vuelve reír bajo frazadas.

Vos no volvés. No vas a volver. No podemos volver.
Yo ya me fui, pero antes nos sonreímos hasta nunca.
Adiós, verano.