Los silencios. - 2015 3 28

En este silencio viaja mi aire
Y en este aire viajan mis ojos
Solo mis ojos, sin mi mirada. La mirada viaja solo con impulso. En este silencio viajan mis ojos.

En este silencio viajan tus palabras.
Viajás vos, a través de un cilindro metálico que -sí- aturde un poquito.
No te lo digo de guachito, es que el silencio me produce cosas para las cuales no tengo nombre.
Las palabras son el aire en el que viajan mis ojos.

En este silencio viaja un descenso. 
Un descenso de la temperatura y del calor corporal.
Yo no pienso apagar la estufa; menos que menos sintiendo que se acerca el invierno.
El calor me arremolina, me hace ascender y despierta ímpetu de subir con vos. A algún invierno que quiera ser feliz.

Estos son tres silencios que a veces me incomodan. Por su falta o por su imposibilidad de ser en él. 
Aunque ahora esté en silencio, no significa que no esté emanando cosas. Energía. Suspiros, miradas. Ganas de ascender.
Hoy mi ventana es una declaración de temple ante la vida. El nivel de mi energía viene sabio, estoy caminando con eje, aún sin saber la dirección.
Encuentro que los pasos me llevan a lugares que no me gustan, pero que el camino es genuino y que es mejor caminarlo que quedarme quieto o dar marcha atrás.
Presiento que el viaje dura poco, quizás nos pidamos bajar en el siguiente árbol. Y ahí dos caminos se abrirán, en silencio. Y no nos vamos a ir en silencio. Pero hoy estamos así. Hoy investigamos, hoy me fijo qué me pasa con tu silencio.