Espacio. - 2015 3 8

Despacio es mejor.
Me azota el calor y el Cielo se llena de nubes rojas.
Mientras trato de divisar si se trata de globos o algodones, la Tierra se acerca unos centímetros más.

No me quiero enfrentar al tiempo; me viene a buscar y opto por esperarlo parado de costado. No lo voy a evadir pero tampoco quiero desafiarlo. Sería futil.
Estoy escribiendo, lo cual es bueno; estoy escribiendo porque es, en este punto, lo más productivo que puedo hacer con las manos -mientras quiera perseguir el deseo de reconstruir mi energía desde cero-.

D[entro del] espacio es mejor.
La lluvia está caliente pero ayuda.
Ayuda a desacelerar las cosas que queremos dejar de hacer así.
Sean como sean; las formas que queremos desarticular.
Las estructuras que buscamos desestructurar.
Mi ventana se transformó, en estas semanas, en un portal hacia lo desconocido.
Lo Real se convirtió en algo incómodo y dañino.
Las persianas de mi casa se bajaron desde temprano.

Ahora la lluvia nos adora.
Nos pide que nos dejemos mojar y desvestir.
Desvestirnos de los miedos, entregarnos a aquello que -creemos que- no somos.
Entreguémonos; despacio, siempre es posible encontrar nuevas tonalidades de verde.