Palpatear. - 2015 2 18

Todos los caminos conducen a cualquier lugar.
No hay un lugar preciso; ni un origen ni un destino.
El curso del camino es variable con los ánimos del Viento,
Y es posible desviar el camino unos milímetros con una inesperada brisa. 

Todos los caminos son, 
Y somos todos los caminos.
Somos un camino, o dos, o tres, o cuatro. O seis.
Donde pisamos convergen caminos que son al mismo tiempo, aunque lleven y nos direccionen a lugares distintos. Algunos lugares están más lejos, otros más cerca.
Lo importante es caminar.
Caminar sabiendo que siempre se llega a algún lado. Aunque no lleguemos. Siempre se llega a destino si el destino es caminar. Y si no existe el destino, mejor. Porque, de vuelta, lo importante es el camino.

Somos todos los caminos. No importa dónde estemos, siempre estamos caminando hacia lugares coloridos. Nuestra voz también camina. Nuestros brazos también caminan. Y, mientras caminamos, nuestra mirada vuela.