No se sabe. - 2015 2 26

Estamos pasando del aire al agua.
El pasaje no es necesariamente llevadero.
Nuestras ideas vienen mareadas en un vuelo con suficiente altura como para que les falte el aire. No nos sube agua al termotanque y, cuando llega el veintiuno, nos hundimos. La fuerza de lo cósmico nos sumerge en un líquido denso y con suficiente temperatura como para querer abrir la canilla de agua fría. Pero no es posible.
No es posible dilatar el calor. Si tocamos los caños, nos queman.
Estamos pasando del aire al agua y la conciencia no hace pie. La densidad de la cosa hace que no podamos mover los brazos. Los sumergimos en un momento y ahora no podemos sacarlos. Solo podemos mover los pies. Solo podemos mover los dedos de los pies. Pero no hacemos pie.
No hacemos pie y este escrito tampoco.
Es nadar en la Nada.