Las hormigas. - 2015 2 2



El silencio de una hoja es una invitación a las hormigas.
Las hormigas muchas veces se comunican entre sí emitiendo y segregando hormonas y feromonas. Si lo pensamos a través de un juego de palabras, casi que suena lógico. 

Horm igas/onas.

Al fin y al cabo los hormigueros tienen cierta reminiscencia a una horma de queso con agujeros y canales que escapan a la visibilidad de la superficie.
Me fui.
...
Vuelvo.
El silencio de una hoja es de color blanco. El silencio es blanco. A mí, por lo menos, se me viene esa imagen. No podría ser un color oscuro porque lo oscuro remite a otra cosa. La blancura te está diciendo que "hay algo" pero que está vacante. En este caso es la atmósfera de lo auditivo que está vacante. Está presta a ser incursionada por vibraciones rítmicas y antojadizas.

El silencio es blanco como una hoja virgen. Como una hoja, como un pétalo blanco. Y acá vienen las hormigas. Acá vinieron las hormigas.
Acá están las hormigas. Son muchas y son predominantemente negras. Son negras porque es su antojo estándar. En el mundo de la moda y estilística hormigueril, el color negro suele ser elegido como un estandarte de "lo que va" en el momento, sea cual fuere el momento. La oscuridad, en este caso, es distinta a aquella blancura. Hasta se podría decir que la oscuridad viene a llenar esa hoja.
Pero es una oscuridad risueña, que nada tiene de malvada (como nos quieren hacer creer generalmente sobre "lo oscuro" y las cosas "ocultas"). Es una oscuridad parecida a la de la noche. Son hormigas que buscan ensanchar el Universo de lo palpable. Son hormigas con buenas intenciones y caminos que, a veces, pueden ser un poco turbios. Difíciles de transitar. Las hormigas pueden caminar por paredes y techos y nosotros no. 
Cuando tengo la hoja en blanco, llamo hormonalmente a las hormigas. Les dejo la hoja. Ellas se encargan. Pasan por mi Ser, transitan mi cabeza, se meten en mis oídos. Caminan por mi cráneo, patas arriba, boca abajo, exploran, le toman el gustito a mis neuronas, salen y se mandan. Se mandan a esta hoja. Se mandan a escribir sobre las cosas que profieren mis ideas y sensaciones.
Acá están. Son ellas. Somos ellas.
Somos nosotras.