Juego. - 2015 2 7



No quieras.
No quieras atarte a algún ego. Los egos son juguetes sumamente pícaros.
Son chiches y pertenecen al orden de lo lúdico. Cuantas más reglas pongas en dicho juego, más lo vas a aprisionar.

No quieras.
No quieras desbordarme con palabras. Las palabras son herramientas que amalgaman y construyen realidad. La experiencia del Mundo desborda por encima, por abajo y hacia los costados. Hacia adentro y hacia afuera. Las palabras están buenas pero no son todo. No quieras desbordarme con palabras.

No quieras.
No quieras que tu razón sea a cuestas de la mía. Podemos ambos tener razón estando equivocados. La razón es una re gilada

No quieras.
No quieras que te quiera solo a vos. Ni quieras quererme solo a mí. Es una falacia y no hay por qué reprimir un deseo libre. Al fin de cuentas, el deseo es como un pájaro; lo metés en una jaula y se le muere el Alma. No quieras que te quiera solo a vos. A vos te voy a querer solo como a vos te quiera. Como a cada una.

No quieras.
No quieras que el amor se entremezcle con Poder. Dejá el Poder para los lugares inevitables. A mi ego y al tuyo les chupa un huevo quién lleva los pantalones. O las polleras. O los boxers. O las tangas.

No quieras.
No quieras guiarte por mis reglas. Por estas reglas de "no quieras". No quieras subyugarte a mi deseo ni a mi voluntad. No quieras seguir mis "no quieras seguir mis 'no quieras'".

No quieras. No querés. No querés y no lo hacés.
Es por eso, en parte, que te quiero. Que te quiero, porque no querés. 
Que te quiero tanto. Porque querés.