Y voló, boló. - 2015 1 16

Este día va a ser de la forma en que canten los pájaros.
Los pájaros cantan a lo largo del día, de formas distintas; cuando amanece, cuando promedia el día, cuando el Sol se despide.
Los pájaros son animales con una concepción de altura súmamente plástica.
Saben de las corrientes de aire que surcan los cielos y la forma en que se comporta la atmósfera. Tienen, en general, una visión privilegiada y son amigos del calor y de las ramas.
Los pájaros crean nidos, esos nidos son uno de los puntos que los conectan de manera basal con la fina capa de tierra en donde paulatinamente posan sus garras.
Los pájaros conocen la actividad de volar y volar no es viajar en avión. Volar es ir para distintos lados; para donde pinta, en buena medida guiados por los factores climáticos que fomentan, condicionan y acompañan el vuelo.
Volar, para los pájaros, es como bailar música para nosotros. Encontramos las formas que dibujamos en el aire a medida que las mismas se generan de acuerdo a cómo reverbera la música en nuestra concepción de ritmo. Y esas formas también son plásticas. No están dichas y surgen a medida que son representadas.
Requieren un esfuerzo creativo que combina imaginación y plasticidad. Ojo, también nos podemos quedar bailando de la misma forma, todo el tiempo en un lugar. Pero casi se puede decir que hay cierto gérmen en nuestra forma de Ser que nos lleva a cambiar ligeramente las formas, un poco cada tanto. Y el baile y volar no son la excepción.
Salgamos a volar y a bailar. Salgamos a boilar y que el Viento nos acompañe. Que el calor nos acompañe. Que los pájaros nos acompañen.