Uende miáumiaus góu auéi, de miáumiaus pléi. - 2015 1 8



Estamos acercándonos al inicio de algo que tiene que ver con la simultaneidad del "miau" en la conciencia.
Ya sabemos lo que es el "miau": es un "blah" ameno. Es una forma de decir algo con la mirada. Algo que no se puede escribir precisamente con las manos. Es una mirada risueña y amena. Apaciguadora. Una mirada que asiente la existencia de forma casi reverberante. Crea una especie de eco en tu conciencia sin que ese eco rebote demasiadas veces. Un par y ya está.

Un par y ya está.

Porque si hablamos de "miau", tenemos que hablar de algo relativo a mantener el equilibrio moviendo la cola. Podemos estar hablando de bailar, de posicionar el Cuerpo en determinadas posiciones -específicas o inespecíficas-, de jugar con la idea de ritmo.

Cuando sos un toque "miau" el agua te sabe mejor si viene fresca y de algún lugar misterioso. Ponele que no te dejás conocer demasiado pronto por entidades de nivel humano. Ponele que cuando conocés seres que "miaumiauean" como vos, entendés de toque y entregás el rosquete.

Su delivery de rosquete llegará en cuarenta y cinco a sesenta minutos.

Los "miau" pasan como pasa el tiempo. De manera autónoma, haciendo las preguntas que sean necesarias en los momentos necesarios. Y yo soy bastante "miau", así que dejo ver pasar el tiempo (con minúscula) porque creo tener una idea gratificante sobre el Tiempo (con mayúscula). 
Dejo pasar el tiempo porque el Tiempo no me pasa. Soy con el Tiempo.

Es eso. Es un poco eso. Ser "miau".

...

Soy con el Tiempo.