Reinterpretaciones sí(s)micas. - 2015 1 26



Ayer fue un día con ensalada mixta, papas y batatas fritas.
Hoy es un lunes hermoso.
Hace mucho calor y tengo el culo más chivado que un taxista.
Salí un rato a la realidad y volví hecho un salero aguado -que encima pierde-.

Las versiones de la vida contadas por terceros siempre deben ser tomadas por reales.
Si lo estás viviendo, ¿para qué darle una vuelta desprovista de emociones? Es real. Tiene algo que ver con vos.
Sin embargo, todo lo que digamos puede ser (y será) usado en nuestra contra.
Por ende, conviene escuchar, pensar e interpretar. Interpretar qué es lo que está pasando alrededor tuyo. Tratar de captarle el sabor a las palabras y darte, al menos, una mínima idea de si lo que te están diciendo te sacude el esqueleto. Si hay sismo, algo pasa

Hace un tiempo tuve una conversación sobre el amor y su opuesto.
Fueron dos líneas de conversación.
Una se centró en que lo opuesto al amor es el miedo. Que el amor es entrega, devoción, confianza, bondad, generosidad. Que el miedo es angustia, extralimitación, inseguridad, incapacidad de dar
Otra se centró en que lo opuesto al amor es la indiferencia. Que el amor es "algo me pasa" y la indiferencia es "me pasa nada". Que el odio también es amor y es un "me pasa algo porque me pasa algo". Indiferencia es ver morir y que no se te mueva un pelo.

Sea amor, sea miedo, sea odio, sea indiferencia, las versiones de realidad producen pequeños sismos que, en el mejor de los casos, te hacen decir "que sí". 

Que sí, que no, que caiga un chaparrón. Como este clima de hoy, que se llueve, que se esclarece. Que se nubla, se da todo para que vuelva a llover y, de repente, se vuelve a esclarecer. 

Los monos no hablan. ¿O sí? Al fin de cuentas, ¿qué es hablar si no decir Algo?
Quizás hablar, contar versiones de Mundo, es contra-restar un poco eso: el miedo a la entrega y la indiferencia ante la Vida y la Muerte.
Pongámosle que sí. Reinterpretemos. 
El sismo no es terremoto. Es solo una sacudida de tu esqueleto, es una joda, es un sifón.