OMnom. 2015 1 27



Trascender puede ser entendido como "ser por fuera del espacio y tiempo".
Digamos; salirse o asomarse por el borde. Una pregunta posible es: ¿qué hay por fuera del borde? ¿Puede que pase algo parecido a lo que pasa con los márgenes?
Y otra pregunta es: ¿qué es el borde?
En el caso de los márgenes, el borde era la conciencia, la percepción, la piel. Aquello que nos sirve como diferenciador psíquico. La idea de que lo que ocurre en mi conciencia (mi Mente) es cosa mía y nadie tiene por qué enterarse. La idea de que, a puertas cerradas, yo soy dueño de mi piel. Y a puertas abiertas también.

¿Y con los bordes? Los bordes en la trascendencia pueden estar hablando de algo parecido. Trascender el tiempo es, para mí, que la variable tiempo es un aditivo en la existencia. Es real, en sentido que vivimos el, en y con el tiempo. Tenemos edad, cumplimos años. Pero pongamos el tiempo como una variable dentro de la esfera social. El tiempo como ordenador de situaciones y vínculos. Ahí. Ahí mi propuesta es trascender. Entender que, si bien el tiempo "es", se puede ser por fuera de él. Que el tiempo en un vínculo, por ejemplo, es una variable más. Una variable que puede ser propuesta como indispensable.

Eh, puto, ¿dónde te metiste? Hace mil años que no te veíamos la cara. Alto fantasma, gato.

Con el espacio el desafío es más abstracto porque el espacio es más concreto. Desafiarlo implica algún tipo distinto de movimiento. Hay cierta necesidad de surcar el espacio pero ¿podríamos abstraernos del mismo para sentir que estamos en cualquier otro lugar? La meditación propone algo de eso. Algo de la idea de salirse del presente. La yapa es que incluye espacio y tiempo. ¡Un golazo! Dos por uno. Una ganga. 
Y meditar es un tema de por sí. Hay meditaciones activas, meditaciones pasivas, hay meditaciones y meditaciOMes. 

Entonces: trascender. Trascender el lugar, irse, meditar, jugar a y en otro lado (o a ninguno). Cerrar los ojos y regar la conciencia con acceso irrestricto a las raíces de las cosas. Subir por las raíces hasta la copa de todos los árboles, mirar el Cielo y salir volando.