MONDOMINÓ. - 2015 1 4



Entre las personas que te la quieren bajar en la faz de la Tierra, existen unos seres particulares llamados "gente que no.". 
Son personas que no entienden la felicidad ajena porque no la conocen.
Solo conocen la felicidad propia basada en que "los demás no".
Solo pueden ser felices si las personas alrededor suyo son infelices.
Solo pueden dar a condición que reciban. Y tienen que recibir un poco más de lo que dan.
Son personas que yacen como agujeros en la Tierra. Son agujeros en la Tierra.

Los agujeros en la Tierra tienen distinta profundidad y niveles de oscuridad. Hay agujeros que se interconectan y forman canales de agujeritud de lo más complejos. Personas que se juntan en la vida para ser infelices juntas y chorrear ingratitud al Mundo.

Las personas que no quieren vivir mientras hayan otras personas distintas a ellas viven en una dimensión encastrada en esta realidad -y las otras- relativa al juego de Dominó. Cada pieza tiene que estar sí o sí interconectada a otras y, casi por antonomasia, la existencia de una pieza en el juego es relativa a su relación con dos piezas circundantes. Siempre esperan recibir más de lo que dan.

El Dominó es un juego que banaliza completamente la existencia de los números en el Universo. Los reduce a una significación de tipo 'signo', desprovistos de cualquier sensación de cantidad o simbolismo. Son cosas que son parecidas a otras por la presencia determinada de puntos -y no mucho más-.

MONDOMINÓ es una realidad dentro de esta realidad surcada por las relaciones de Poder y el sentimiento de inferioridad ante la alegría del Mundo. 
Todos conocemos algún agujero que prefiere encasillar un sentido antes que dejarlo sobrevolar el Mundo a través de la libertad de la conciencia -propia y ajena-.

A esos agujeros se los puede cavar, se los puede llenar (con tierra, con agua, con mierda), se les puede hacer un cerquito para avisarle al resto del Mundo que ahí hay un agujero... y se los puede saltar con una sonrisa.

¡Ups! Un agujero. 
>boing<