Los agujeros y los nudos. - 2015 1 5

En el magma del asfalto existen formas de encontrar divisiones en el Cuerpo. Divisiones ilusorias, construídas de manera irrecíproca, involuntaria.
El Cuerpo crece entre los adoquines, se hace paso y echa raíces donde puede. Y ahí donde pueda va a ser un lugar basal de referencia para las próximas generaciones.
El asfalto se calienta con el Sol y el Sol invita a los seres a moverse hacia otros lugares.
Las cosas que crecieron enredadas entre adoquines no son buenas candidatas para la flexibilización laboral.

¿Qué es ser alguien? Ante cualquier irreverencia siempre están las letras mayúsculas. La idea de Régimen, Sistema, una forma psiconeuronal de ordenar la experiencia de lo palpable bajo determinadas sucesiones de "cosas que pasan" cuando "pasan determinadas cosas". 

Cuando las existencias se mueven de los adoquines hacia otros lados, en esos lugares yacen determinadaos tipos de agujeros que se mutan y se transforman en memoria. Adquieren sabor a recuerdos. Los gustos y olfatos que percibimos y creamos en los primeros años de vida son bastante eternos. Acompañan.

Cuando una planta quiere salirse del asfalto y no puede y la carcome el calor del Sol, el tallo se enrosca por donde puede y a veces, de ese proceso, se generan nudos. Nudos en el tallo, nudos que complican la fluidez de la savia y nutrientes. No la imposibilitan pero hacen que el camino de alimentación sea más complicado. Le dan vueltas innecesarias a algo que podría ser de otra manera. Disfrazan un poco la manera de conceptualizar determinados arcos existenciales. 

Los agujeros existen y a veces se pueden llenar, a veces mirar, a veces podés meter el brazo hasta el codo para ver qué tan profundo son. Y rascar. Sacarle la costra al terror y ver qué hay debajo. Sentir la pegajosidad de la sangre que corre debajo de un asfalto hervido y pegoteado por el Sol. Pegotearte, quedarla ahí, sonreír y quemarte.

Los nudos se atan solos y desatarlos es un flor de laburo. Sobretodo si es una planta que da flor. Algunos nudos se desatan. Otros se atan. Otros se matan. Otros se esfuman. Otros se queman. Otros se desinflan. Otros se enriedan con otros nudos. Otros se cristalizan. Otros se petrifican. Algunos decantan. Otros cantan. Algunos explotan. Otros vuelan y se desatan solos en los aires. Otros persisten, persisten, persisten. Algunos nudos quedan ahí, entre adoquines.

¿Qué va a pasar el día que asfalten?