RÉININ CÓNCHS. - 2014 12 19



Había una vez una persona que durante un tiempo pensó que, para ser dicha persona, tenía que ser otra persona.
Dicha persona agarró entonces su personalidad y le dijo: "¡Persona! Creo que para ser una persona voy a necesitar ser otra persona. No es personal. Es que la persona que me parece tengo que ser para ser persona es otra persona".

... y todos se regocijaron.

Como no era personal, dicha persona agarró su persona y la despersonalizó. 
Le dijo que se vaya a dormir una siesta eterna y volviera cuando le pintara vivir con el Cuerpo fusionado al Mundo.

Esa persona se fue y no la vieron nunca más. 
Nadie sabía quién era, por ende no la podían extrañar.
Nadie conocía sus miedos, mucho menos sus deseos.
No la vieron nunca más.

Y así se abre el abanico de preguntas. 
¿Quiénes no la vieron nunca más?
Bueno... las personas que supuestamente se habían personalizado con dicha persona. Eran las personas que le rodeaban de manera personal. 

Entonces, ¿qué pasó con la persona?
La persona se sumergió en un océano despersonalizador. Pero despersonalizador de verdad. Se fue, no por irse si no porque se fue de sí. Se fue de su concepto de "ser", se fue de su creación personal llamada "personalidad". Se fue y se preguntó cosas sentada sobre un pedazo de pasto. El pasto le preguntó cosas y le acarició las piernas y el tóor.
Se fue y volvió. De manera personalizada. Volvió en forma personal.

¿Cómo volvió?
Sí, en forma personal. En forma de ser que encuentra a su persona en el "ahí", en ese pasto que acaricia culos y en lo celeste del Cielo.
Se fue y volvió porque el camino completo era ir y volver. Y le gustaba caminar caminos y, además, daba para volver. 
Pero no volvió al mismo lugar.
El lugar de donde partió ahora ya no existe. 
Su posibilidad de ser camina con un pie en el presente y otro en el futuro. Sus manos apuntan siempre hacia adelante. Y no le gusta salir con paraguas ni piloto cuando llueve. Si algo aprendió sentado sobre el pasto, es que le gusta que la lluvia le empape total y absolutamente la existencia.

>schquisch<