Almiau. - 2014 12 3



¿Cómo podés ir rápido y lento al mismo tiempo?
Lo que buscamos no es precisamente la velocidad si no al Viento.
El Viento son unas manos invisibles que acarician constantemente el espacio inhabitable sangucheado. El Viento agarra con dichas manos ese sánguche celeste y marrón y le cuenta qué cosas tiene adentro. Le lleva aromas y partículas de cosas que viajan en forma impresentada.
Las Almas también viajan con el correr del Viento. Y también son manos, manos que recorren la superficie de lo palpable en forma indiscriminada. Quizás no tan sangucheadas. Nunca escuché a un Alma sumergida. Pero sí vi Almas llegar más alto que lo que el Cielo dispone. 
Son esas Almas que no podrías pedir en ese sánguche cosificado de Real.
Las Almas que trascienden el Espacio de lo terrenal ronronean su existencia hacia un lugar cualquiera que poco tiene que ver con el polvo de la Tierra. 
Ronronear es crear una vibración y toda vibración es Real. En cierto sentido, dichas Almas le convidan algo a lo Real pero con una particularidad: su vínculo con dicho Real es pasajero, momentáneo, no tiene explicaciones, no se basa en un argumento y, menos que menos, tiene excusas para Ser. Es de una manera que no comporta un "ser", es porque es, es un vínculo porque está ahí y vos también.
Las Almas son a las personas lo que el Viento es al aire. 
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