Quéscribir. - 2014 11 1



El Viento hoy sopla hacia atrásárta aicah alpos yoh otneiV lE
Me doy el gusto de escribir con el teclado puesto en un espejo.
Ejo.
Ejo.
Eh, jo.

Escribir es un juego donde no hay requisitos de edad. Escribir no tiene que ver necesariamente con decir algo. Ni siquiera con que, lo que sea que pongas sobre lo que sea que actúe de superficie, sean concretamente letras. 

Escribir no es un mueble, es más bien una producción fonética, musical, que ocasionalmente tiene un sentido lingüístico. Sí, la semántica siempre está, pero no tiene necesariamente que ver con el empleo de las letras per se.

Cuando escribís un verso estás escribiendo algo un poco más allá de las palabras en sí. Estás haciendo música. Y la música no necesariamente tiene que ver con el sentido de las palabras si no con su forma y concatenación.

Estoy escribiendo mucho "necesariamente"
No sé si van a pensar que estoy demente
¿Qué le pasa, cuando lee, a la gente?
El sentido es una luz un tanto emergente
Nace de un río de expresiones sugerentes
No es solo Cuerpo, no es solo mente
Lo que te lleva a la existencia de repente

¿Qué carajo es decir algo? El sentido está impreso por una serie de variables cosmo-técnicas que poco tienen que ver con la voluntad. Es casi como una conexión con una institución poético-galáctica, casi como querer combinar términos de Mundos distintos (como la expresividad en sentido astrofísico espiritual y la expresividad de lo mundano de la observación y análisis de uno de los Mundos). Decir algo es agarrar y decir algo y no explicar, decir, dejar que el algo se convierta en Algo.

Darle espacio.

...

Darle espacio al Algo. Escribir es darle espacio al Algo, invitar a unas palabras a acomodarse en una Nada que no pretende.
Escribir es invitar a unas palabras a ponerse cómodas en una Nada. 
El sentido viene antes, durante y después. En mi caso, viene de reojo. Lo estoy viendo. Está ahí y no voy a poner mi atención en ese lugar porque no es el más importante. El sentido es lo que acompaña sutil, aquello que se construye sin objetivo; es el camino de la escritura tal como deviene en forma orgánica. 

Hoy, escribir es una silla. Un sillón.
Hoy, escribir es un sifón. Rebosante de melón.
Hoy, escribir es una frutilla.
¡Escribir es una maravilla!