Pancursión. - 2014 11 23



Volar es volar y puede ser también estar usando las manos.
Las manos se mueven rítmicas y no hace falta saber si es textura animal o vegetal.
El ademán, el impulso que te lleva a producir el movimiento, es parecido. Hay una moción que te espera a centímetros de la superficie, una moción que no está dicha y te está mirando fijo y de reojo al mismo tiempo. Está esperando que tus manos tomen contacto con la cosa misma. 
Tomarte las manos con el Alma y depositarlas en lo profundo de tu Ser al tiempo que profundizás en la textura del Mundo que te compete. 
Depositar las manos hacia adentro y hacia afuera.
Depositarlas no es hacer un depósito.
Agarrar las manos con las manos y tocar el Mundo. Tocar la cosa vegetal y la cosa animal, tocar la Naturaleza en sus distintas aproximaciones milimétricas. 
Tocar y buscar algo sin esperarlo, sin operarlo. Conseguirlo moviendo las manos sin mover un solo dedo.
Conseguir cosas con las manos sin mover un solo dedo.
...
El olor a cuero y harina invade mi teclado.