No. - 2014 11 19



¿Qué es "esperar algo de alguien"?
A mí no me gusta esperar, no porque no quiera cosas de las personas, no.
No me gusta esperar porque me parece que no hay que esperar algo.
Me parece que hay que esperar nada. Que hay que recibir lo que sea, sea eso Algo o Nada.
Algo y Nada.
No me molesta lidiar con veinte "no".
No, gracias.
No, no puedo.
No, no quiero.
No, hoy no.
No, tengo otra cosa.
No, tengo planes.
No, ni empedo.
No, ayer sí, hoy no.
No, quizás mañana o el finde.
No, la semana que viene.
No, quizás en otro momento.
No, no.
No y no.
No, no me pinta.
No, sos vos.
No, ya arreglé.
No, me veo con la flia.
No, no llego.
No, mañana madrugo.
No, ya me estaba durmiendo.
En parte por ingenuo y en parte por desapego, no me molesta lidiar con veinte "no". Creo que no es personal. No me lo están diciendo exactamente a mí. Ellos. Ellas. Mis amigos. Mis amigas. Mis parejas. Mi familia. Los gatos que invito a ser acariciados por la calle. Las personas a las que invito arbitrariamente a practicar yoga. No me están diciendo que no "a mí". Están diciendo que no a mi invitación. No es personal. No es con mi persona.

Entonces se puede entender un poco por qué me llama tanto la atención que alguien se moleste con mis "no". 
No, no me pinta.
No, hago otra cosa.
No, no tengo ganas.

Qué se yo. No saco la calculadora. Digo "no" y me olvido. Así como cuando recibo un "no" me olvido. Salvo que ese "no" venga con Carta Documento. 
Los "no" no son una amenaza. Ni un insulto. Ni una representación de las ganas. "No" es "no en este momento". No es otra cosa. "No" es otra cosa. No es "no". No. Es otra cosa. ¿No?

No me rompan las pelotas con mis "no". Yo los quiero.