MONDOFOFO. - 2014 11 8



Hay adjetivos que te marcan de por vida.
Cuando era pibe yo no sabía hacer la vuelta carnero ni la vertical.
Cuando intentaba hacer la vuelta carnero siempre me iba de lado.
Siempre se lo adjudiqué a que tengo un cuello muy largo. ¡Excusas!
Cuando intentaba hacer la vertical, lo mismo. Irme de lado. 
Era como si al intentar hacer ambas me fuera por la tangente.
El lugar por donde rebotan las vibras. La tangente.

¡Agente! Dirija ya mismo su mente. Por favor no actúe en caliente. Mi ética y mis actos fueron sobresalientes. Efectúe el proceder correspondiente. Aquel común y corriente. Esta locura siempre es recurrente. No se va solo con agua caliente, hay que ponerle detergente. ¿Cuántas rimas puedo sacar de manera emergente? No mencioné "ente" ni "sobresaliente". ¿Me estaré volviendo demente? No vale usar el diccionario ni ponerse los lentes. 

Creo que nunca termino. La corteza del Mundo es una textura lisa y medianamente fofa. Y eso no es malo porque "fofa" está muy cerca de "foca". Y una foca siempre es un animal curioso y divertido.
El Mundo es particularmente febril en los momentos de calor. Las texturas de la Tierra se desdoblan y deciden existir más próximas al suelo. Se vuelven blandas e inconducentes. Pero no es flojeza, no. Es entendimiento y contemplación a las fuerzas del Sol. 

¿Qué voy a hacer con toda esta energía, si no dejar que me recorra, que escurra, que recurra, que me ponga tierna la carne?

MONDOFOFO no es fifí.
Tampoco somos monos tití.
MONDOFOFO, de hecho, ni siquiera es fofo.
Estamos más cerca de un fósforo que de un encendedor.
Somos pulpos relajados en su máximo esplendor.

¡Fofó, fofó!