Los problemas. - 2014 11 24



Mis problemas existen de una manera particular.
Sí, ya sé. Yo me la doy de que todas "mis" cosas existen de manera particular. O peculiar.
Mis problemas existen de una manera peculiar.
Ante todo, por si quedaba alguna duda: ¡existen! Suceden, se fenomenizan y se construyen.
Son. Aparecen en la vida y son lo que son; problemas.

Los problemas en mi vida son un viaje en un bondi lleno. Lleno de personas que hacen distintas cosas.
Algunas están escuchando música con auriculares.
Otras están leyendo un libro.

Otras están conversando.
Otras se están tratando de pelear con el chofer por boludeces llamadas "centavos".
Otras están paradas en los pasillos observando cómo viajan las demás.
Otras se están mirando entre sí sin pestañear.

Los problemas son un viaje pasajero que a veces es cuestión de un par de paradas.
A veces tocás el timbre y el chofer no te escucha, sigue de largo un rato más. Pero está todo bien, las paradas nunca se espacian demasiado más que tres cuadras. 
¿Tres cuadras no será un problema, no?
Tres cuadras puede ser un problema, sí. Pero si bajarte tres cuadras después es un problema dentro de un problema que supuestamente llegaba a su fin, bueno, creo que entonces existen tres problemas al mismo tiempo.

El peor tipo de problemas es el que atañe a la voluntad de los demás. Mis quilombos los puedo resolver en cierta soledad aparente. Quiero hacer esto para mí y al mismo tiempo no tengo ganas. Y está todo bien porque nadie espera que lo haga. 
En el momento que alguien esperaba que yo haga eso empieza el quilombo.
"Sí, pero vos dijiste".
"Sí, y ahora digo".
"¡Pero dijiste!"
"¡Y digo!"

No podés negarle a alguien el derecho a ser libre.
Ese tipo de problemas puede sean parecidos a cierta lógica del asiento en el bondi lleno. Se desocupa un asiento y empieza una batalla psicológica, estratégica. Una guerra sigilosa y oscura, tenebrosa. Vale todo. Vale hacerse la vieja chota. Vale hacerse el dormido. Vale hacerse el estúpido.

Yo viajo parado. O, dicho de otra forma: trato de bancarme los problemas de parado. Digo, a veces uno se distrae con los problemas de los demás y se olvida de su propia parada. 

...

Hoy escribo sobre mi forma de ver los problemas.
A veces uno se distrae con los problemas de los demás y a veces tan solo está maravillado observando cosas del Mundo, del cual uno y sus problemas forman parte.
Pero hoy escribo sobre mi forma de ver los problemas. No de los problemas en sí; no, de la forma. De la forma de verlos. La concepción de la existencia de un conflicto o problema en la vida.
Está bueno escribir delante del telón de fondo, arriba del escenario del lugar que te recuerda, siempre y ante todo, que la cosa no existe si no por acción meditada de tu conciencia.

...

¡¡¡Parada, chofeeeeeeeeeeeeer...!!! 

...

Ya no existen.