Listo el pollo. - 2014 11 6



Llega a nuestra conciencia una propuesta que tiene que ver con nuestra disposición al Mundo de las letras y su uso significativo relacional, metafórico.
Preste suma atención a la cualidad rítmica y conflictiva de las siguientes frases y elabore, en su Mente, posibilidades prácticas para salir de dicha situación en forma gloriosa (y para nada vanidosa).

A mí nunca me cayó bien Osho
¿Qué tan profundo puede ser un hoyo?
¡Listo el pollo!

No me gusta hacer de la vida un embrollo
Hace casi dos años que no toco un cogollo
¡Listo el pollo!

Cuando preparo pan me gusta amasar bien el bollo
Me gusta lo rústico, me gusta lo criollo
¡Listo el pollo!

Hablar siempre tiene que ver con algo más. Una añadidura que se prende a la forma de las letras como una garrapata. Un escarbadiente que queda con una mera punta sobresaliente, atravesado en el sánguche. Lo ves, lo viste. Viste al menos una significación. Sacás el escarbadiente y mirás por el agujero que quedó. Es un agujero chico, pequeño, pero tu mirada entra. Inspeccionás a ver qué hay y encontrás al menos un sentido asimilable al florecer de un pimpollo.

El sentido excede a la persona.
...
No nos hagamos los giles, la vida es un meollo. Escollo por escollo.

Hoy, el jueves tiene forma de gato. El sentido nunca es Uno y crear es simple.
Listo el pollo.