El destino de las Almas sin Tierra. - 2014 11 22



Las historias de las Almas en este Mundo son una cosa de otro Mundo.
Son un cuento, una narración desarrollada a lo largo de la vida, sin precisiones exactas ni momentos justos.
Narrar sobre una vida es complicado, ¡más complicado aún será narrar sobre un Alma! 
Hace poco le pregunté a un amigo qué cree que pasa con la existencia cuando atraviesa la Muerte.
¿Qué pasa con las Almas cuando su lugar de residencia aparenta no estar tan enraizado en la superficie de lo terrenal?
La Tierra tiene cierto límite dibujable hasta cierto punto. Puede jugar a las alturas creando muchos árboles. Llega hasta determinado punto. Como el Cuerpo.
El Cuerpo llega hasta algún lugar. Puede estar en distintos lados, sí, hasta cierto punto. Llega un momento donde tiene que, como mínimo, manifestarse físicamente o bien pensarse a través de un ojo tecnológico. 

Las Almas que no tienen Tierra viven desbocadas. Son plantas que precisan suelo y no les interesa específicamente las maravillas del Mundo. Viven buscando suelo. Y no lo encuentran. Y el suelo está ahí. Y no lo encuentran porque no lo quieren.
Las Almas que no tienen Tierra viven al servicio de lo que les comanda el Viento. El Viento es una fuerza fantástica e innegable. Y se ocupa de esas Almas o, mejor dicho, las ocupa. Les da cosas para hacer.

Vayan para allá.

El Destino de las Almas sin Tierra es difuso y para nada estratégico. Las personas que no saben qué hacer con la vida están ante un par de problemas. Uno es el más simple, es qué hacer con la propia vida. Pero el problema no tiene que ver con la vida dentro del ámbito de lo cotidiano, no. Se preguntan qué hacer con la vida mientras hacen con la vida cosas que no se preguntan si quieren hacer con la vida. Y un segundo aspecto es el más obvio: si no sé qué hacer con mi vida, no sé cómo lidiar con la de los demás.
Por eso vagan, inconducentes, tratando de decir que una raíz que enraizó en tal lado debería haberlo hecho en tal otro. No entienden cómo enraíza la vida. No porque no les interese, si no porque no pueden.