Almagma. - 2014 11 30

Hará alrededor de una década el Mundo me puso en sintonía con un buscador de almas. 
Un Alma es una cosa que se puede encontrar de manera remota, virtual.
De hecho, creo que era un momento de mi vida donde solía encontrar Almas a cientos y miles de kilómetros de distancia. Por amor a la distancia. Por amor a la lejanía. Por disconformidad con la cercanía tal vez un poco también. Pero solo un poco, porque no existo de manera dicotómica.
El encuentro con un Alma es una cuestión de segundos. 
Viene un Alma y toca la puerta.
Viene un Alma y nos abrazamos entre magmas brillantes casi traslúcidos.
Almagma.
Un encuentro con un Alma es un magma inencontrable.
Una cuestión de segundos, el trailer de una película que te deja expectante.
"Sí, la voy a ver". / "No, creo que no me llama".

Y está bien. Está bien que así sea.
El magma puede ser un fuego rojo brillante y/o un vapor espeso y traslúcido.

El encuentro con el Mundo de los magmas es una forma de preguntarle cosas a tu deseo. ¿Y qué mejor que preguntárnoslas navegando y sumergiéndonos en dicho magma?

Máils. - 2014 11 29



Soplate un pedo a través de las fosas nasales.
Invertí todo, siempre existe el "Control + z". 
Armá una montaña de personas y mandalas todas juntas a cagar. Sin fila ni turno anticipado. Sin día ni horario.
Agarrá la porción de Mundo que te parece una mierda y pateale absolutamente el orto.
La vida no va a cambiar por vos porque es un concepto que no existe.
La vida no es Algo; sos vos, las personas que te rodean, los seres, los animales, las plantas, los insectos. Los que ves, los que no. Las millones de bacterias y gérmenes que te están rodeando en este preciso momento. Las arañas que se te meten en la boca mientras dormís. Los mosquitos que te pican y te hinchan más los ovarios y los huevos que la zona picada. Ni que hablar si te pican en los huevos.
El Mundo no va a cambiar por vos. No tenés por qué exigirle Algo al Mundo. No tenés por qué y no lo vas a hacer.
Vas a agarrar esa porción de Mundo y la vas a morder fuerte. Tan fuerte que va a gritar de dolor y placer al mismo tiempo. Le hincás iracundo el diente y lo despedazás, le arrancás un pedazo, lo hacés mierda. Lo mandás al carajo. Le das un viaje de ida. 
Vas a hacer que todo el Universo estalle de emoción.
El fenómeno del quilombo se va a propagar indefinidamente hasta que se te acaben las ganas de acabar.
No vas a terminar nunca porque no hay qué terminar y "terminar" no es posible. Terminar no es posible en este Mundo. 
Siempre se sigue. Sin nosotros, que nos morimos.
Sin nosotros, que dejamos de existir en esta transición inservible llamada Camino de las Almas.
En este Universo insignificante, indómito, tan berreta como hermoso, tan imposible, tan complejo, con tanto olor a tantas cosas al mismo tiempo.
Este Mundo no va a cambiar porque no tiene por qué hacerlo. Es hace millones de años así. Y sin embargo cambia. Quizás no como querías. Pequeño detalle.
...
Relajate y disfrutalo o rompele la cabeza a patadas en el culo.

MONDOGÓM. - 2014 11 28



Vas a tirarte en tobogán por una cuerda desatada en el cordón de una vereda con la cuneta en forma de "L". 
El Mundo te deja de latir por unos segundos y solo escuchás tu corazón.
Vas a ir al Viento a dejarte volar hacia el lugar donde las Almas no preguntan cómo si no cuándo.
Cerrás los ojos, volvés a abrirlos y Todo cambió.
Todo es distinto ya y Algo pasa.
Lo que era una piedra, una roca dura se dejó surcar por la sutileza persistente del Agua.
Las canciones de amor ya no te generan angustia, ahora brillás con ellas en un Cielo oceánico.
Perseverás en la sensación porque querés indagar todas sus capas.
No te vas a ir esta vez; no vas a escapar, no lo vas a hacer.
Te quedás.
Te quedás y te la bancás.

No seas goma. Quedate y bancátela.

Olgo bóon dol órton. - 2014 11 27

Nunca me cayó bien Bono.
Bono. Sí, Bono. Estoy empezando un escrito mencionando a Bono.
Se curten bien curtidos.
Bono es un pelotudo.
(Bien curtidos).

Bono. Bo no. Vo' no. Vos no.
Bono, vos no.


Está todo bien con "vos también". O no. bO no. Bo no. 
¿Qué es esa gilada que te dan a fin de año en las empresas? Un bono. Un Bono.
Hoy hice un escrito sobre el bonete amorronado de un duende. Bonete. Bon ete. Hete bon. Hete Bono. Bono ipso facto.

Este escrito va hacia ninguna parte. Como los demás.
Pero este realmente va hacia ninguna parte.
No lleva a algún lugar. Ni siquiera a todos.
Camina sin saber a dónde va. Y no tiene la menor idea. Como yo. Como vos. ¿Cómo vos? Bueno, como vos no. Como vo' no. Como Bono.
Bono va hacia ninguna parte. Como yo.

Las palabras son lindas mientras no te prendas de ellas para hacer de cuenta algo que en realidad se sostiene en el plano de la acción. Hablar es actuar, sí. Pero no podés amar a alguien porque amás sus palabras. No podés sostener su persona basado en la existencia de un abecedario. O sí. Obvio que sí. Podés. Pero no podés. 

Las palabras son un bono, un aditivo de la raza para brillar un poco en ciertos sentidos. Son hermosas y permiten expandir el Universo de lo palpable. Y te enseñan a hacer y decir cosas de mil maneras distintas.
Las palabras son chiches.
¡Chiche, chiche! Chiche bombón. Chiche Bonobón. Chiche, Bono botón.
Este escrito quizás se trata sobre eso. Sobre la forma en que, quizás, podés ponerte a jugar con una palabra sin llegar a alguna parte. A ningún lado. No hoy. Hoy no. ¿Voy? No. Voy, no. Boy, no. Nene, ¡no!

Blah-blah-blíah. - 2014 11 27



En un rincón de este espacio llamado Cosmos hay un duende saltando en una pata usando un morrón rojo de bonete.
El duende está algo molesto y no sabe muy bien por qué. No llega a darse cuenta que, en la pata que no salta, alguien le enganchó un fósforo -entre dos dedos- y le dio mecha.
El duende se está quemando y algo sabe; por eso eligió un morrón rojo. Ni uno verde ni uno amarillo. Ni uno verdeamarillo. Rojo. Bien rojo.

El rojo es el color de las batallas. Tiene algo en el espectro de emociones que evoca, algo que definitivamente te lleva a pensar en otros colores. Combinados. Enfrentados. Batallando. Empleando sus armas con filo para vencer al enemigo en una lucha inexistente.

El rojo es el color del "vos sí y yo no". Es el color que más fomenta el surgimiento de emociones vinculadas a la tenencia. Al tener. Al desear en forma efímera. Al desear lo material.

*** Interrumpimos este escrito en forma transitoria para transmitir un mensaje del pasado. ***

Quince días atrás recibí la visita de un duende medio morrón.
"Morrón" era una descripción que usaba él mismo para auto-definirse. 
"¿Viste mi gorro? Morrón." Morrón. Así, rojo, un morrón con forma de bonete.
Llevaba un morrón.

***Fin de la interrupción. Disculpe las molestias, continuamos con nuestro escrito.***

El rojo es un tomate y el tomate es una fruta. Muchos lo saben. Los que seguro lo saben son los que quieren mostrar que lo saben. "Y vos, ¿comés fruta?"

Del-to-ma-te.
El rojo es el color del tomate.
El rojo es un color del tomate. 
Para estar. Para llevar. Para guardar en el bolsillo de la dama y la cartera del caballero.
El rojo te invita a pensar en formas que están, de forma impensada.
Te hace hacer cosas, te activa la vida, la esencia, la gilada. 
Agarra la "giladita" y la convierte en una Señora Gilada.

El rojo es como varios. Iracundo, al pedo, tan innecesario como necesario. Es uno de los componentes del fuego. Y es el destello de un morrón.

Los problemas. - 2014 11 24



Mis problemas existen de una manera particular.
Sí, ya sé. Yo me la doy de que todas "mis" cosas existen de manera particular. O peculiar.
Mis problemas existen de una manera peculiar.
Ante todo, por si quedaba alguna duda: ¡existen! Suceden, se fenomenizan y se construyen.
Son. Aparecen en la vida y son lo que son; problemas.

Los problemas en mi vida son un viaje en un bondi lleno. Lleno de personas que hacen distintas cosas.
Algunas están escuchando música con auriculares.
Otras están leyendo un libro.

Otras están conversando.
Otras se están tratando de pelear con el chofer por boludeces llamadas "centavos".
Otras están paradas en los pasillos observando cómo viajan las demás.
Otras se están mirando entre sí sin pestañear.

Los problemas son un viaje pasajero que a veces es cuestión de un par de paradas.
A veces tocás el timbre y el chofer no te escucha, sigue de largo un rato más. Pero está todo bien, las paradas nunca se espacian demasiado más que tres cuadras. 
¿Tres cuadras no será un problema, no?
Tres cuadras puede ser un problema, sí. Pero si bajarte tres cuadras después es un problema dentro de un problema que supuestamente llegaba a su fin, bueno, creo que entonces existen tres problemas al mismo tiempo.

El peor tipo de problemas es el que atañe a la voluntad de los demás. Mis quilombos los puedo resolver en cierta soledad aparente. Quiero hacer esto para mí y al mismo tiempo no tengo ganas. Y está todo bien porque nadie espera que lo haga. 
En el momento que alguien esperaba que yo haga eso empieza el quilombo.
"Sí, pero vos dijiste".
"Sí, y ahora digo".
"¡Pero dijiste!"
"¡Y digo!"

No podés negarle a alguien el derecho a ser libre.
Ese tipo de problemas puede sean parecidos a cierta lógica del asiento en el bondi lleno. Se desocupa un asiento y empieza una batalla psicológica, estratégica. Una guerra sigilosa y oscura, tenebrosa. Vale todo. Vale hacerse la vieja chota. Vale hacerse el dormido. Vale hacerse el estúpido.

Yo viajo parado. O, dicho de otra forma: trato de bancarme los problemas de parado. Digo, a veces uno se distrae con los problemas de los demás y se olvida de su propia parada. 

...

Hoy escribo sobre mi forma de ver los problemas.
A veces uno se distrae con los problemas de los demás y a veces tan solo está maravillado observando cosas del Mundo, del cual uno y sus problemas forman parte.
Pero hoy escribo sobre mi forma de ver los problemas. No de los problemas en sí; no, de la forma. De la forma de verlos. La concepción de la existencia de un conflicto o problema en la vida.
Está bueno escribir delante del telón de fondo, arriba del escenario del lugar que te recuerda, siempre y ante todo, que la cosa no existe si no por acción meditada de tu conciencia.

...

¡¡¡Parada, chofeeeeeeeeeeeeer...!!! 

...

Ya no existen.


Veni, vidi, vicinculo. - 2014 11 25

Un vínculo es Algo por fuera del Espacio y Tiempo.

Pancursión. - 2014 11 23



Volar es volar y puede ser también estar usando las manos.
Las manos se mueven rítmicas y no hace falta saber si es textura animal o vegetal.
El ademán, el impulso que te lleva a producir el movimiento, es parecido. Hay una moción que te espera a centímetros de la superficie, una moción que no está dicha y te está mirando fijo y de reojo al mismo tiempo. Está esperando que tus manos tomen contacto con la cosa misma. 
Tomarte las manos con el Alma y depositarlas en lo profundo de tu Ser al tiempo que profundizás en la textura del Mundo que te compete. 
Depositar las manos hacia adentro y hacia afuera.
Depositarlas no es hacer un depósito.
Agarrar las manos con las manos y tocar el Mundo. Tocar la cosa vegetal y la cosa animal, tocar la Naturaleza en sus distintas aproximaciones milimétricas. 
Tocar y buscar algo sin esperarlo, sin operarlo. Conseguirlo moviendo las manos sin mover un solo dedo.
Conseguir cosas con las manos sin mover un solo dedo.
...
El olor a cuero y harina invade mi teclado.

Tec-la-do. - 2014 11 22

Escribir es algo parecido a tocar el piano.
El piano puede ser un teclado para escribir. ¿Por qué no?
Un teclado con un montón de letras. Letras que se suceden en niveles progresivos de mayúscula.

a, a, A, A.

Tocar una misma nota en distintas octavas sería como decir algo con distintos tonos de voz que conducen, más o menos, hacia el mismo lugar.


Che, dale.
¡Che! Dale.
¡Che! Dale...
Che, dale...
¡Che, dale!

Básicamente todos están haciendo una moción de aliento con cierto dejo imperativo en términos de optimización del uso del tiempo. Un gesto de llamado de atención para que la percepción de la persona haga foco en el mensaje que se le sucede al llamado. El subsiguiente empleo lingüístico de un término que es un ademán, una invitación con cierto color a orden.

El teclado es un instrumento más.

fjkfljfkfjlfjkfjfjlfjkfjfjlfjkfjfjlfjkfjaafjlfjkfkfjlfjkfkfjlfjkfkfjlfjkfjaljljkjajljkjkjajljkjkjajljkjkj

El destino de las Almas sin Tierra. - 2014 11 22



Las historias de las Almas en este Mundo son una cosa de otro Mundo.
Son un cuento, una narración desarrollada a lo largo de la vida, sin precisiones exactas ni momentos justos.
Narrar sobre una vida es complicado, ¡más complicado aún será narrar sobre un Alma! 
Hace poco le pregunté a un amigo qué cree que pasa con la existencia cuando atraviesa la Muerte.
¿Qué pasa con las Almas cuando su lugar de residencia aparenta no estar tan enraizado en la superficie de lo terrenal?
La Tierra tiene cierto límite dibujable hasta cierto punto. Puede jugar a las alturas creando muchos árboles. Llega hasta determinado punto. Como el Cuerpo.
El Cuerpo llega hasta algún lugar. Puede estar en distintos lados, sí, hasta cierto punto. Llega un momento donde tiene que, como mínimo, manifestarse físicamente o bien pensarse a través de un ojo tecnológico. 

Las Almas que no tienen Tierra viven desbocadas. Son plantas que precisan suelo y no les interesa específicamente las maravillas del Mundo. Viven buscando suelo. Y no lo encuentran. Y el suelo está ahí. Y no lo encuentran porque no lo quieren.
Las Almas que no tienen Tierra viven al servicio de lo que les comanda el Viento. El Viento es una fuerza fantástica e innegable. Y se ocupa de esas Almas o, mejor dicho, las ocupa. Les da cosas para hacer.

Vayan para allá.

El Destino de las Almas sin Tierra es difuso y para nada estratégico. Las personas que no saben qué hacer con la vida están ante un par de problemas. Uno es el más simple, es qué hacer con la propia vida. Pero el problema no tiene que ver con la vida dentro del ámbito de lo cotidiano, no. Se preguntan qué hacer con la vida mientras hacen con la vida cosas que no se preguntan si quieren hacer con la vida. Y un segundo aspecto es el más obvio: si no sé qué hacer con mi vida, no sé cómo lidiar con la de los demás.
Por eso vagan, inconducentes, tratando de decir que una raíz que enraizó en tal lado debería haberlo hecho en tal otro. No entienden cómo enraíza la vida. No porque no les interese, si no porque no pueden.

Un ferretero es una persona que quiere que el Mundo funcione. - 2014 11 21

Lo voy a cuidar... como si fuera tuyo. - 2014 11 21

Hace un tiempo escribí algo que versa sobre la lógica de "lo prestado".
Hoy lo recuerdo en forma de audio.

Estrés. - 2014 11 21



Uno, dos, estrés.
Jugá a que las cosas están dadas vuelta.
Jugá a que el Mundo está al revés.

Cuatro, cinco seis.
¿Notás como arriba es abajo y adentro es afuera?
Ya lo notás, ya lo véis.

Siete, ocho, nueve.
Salís a la calle y te das cuenta que flotás.
Flotás hacia el Cielo y ves en la calle cómo llueve.

Diez, once, doce.
Flotar es un ejercicio de relajación
Tus músculos le indican a tu cerebro que se relaje y goce.

Trece, catorce, quince.
Cuando quieras podés bajar, es decisión tuya
Volver a la Tierra a galopar como un lince.

...

Los números sirven para muchas cosas más que para contar. Podés verles intenciones y hacer de cuenta que son Algo que no existe. Podés hacerlos rimar y hacer de cuenta que te molestan.
Hacer de cuenta que te molestan no significa que tu persona deba sentirse molesta.
Hay distintas formas de molestar.
Una forma muy simpática es molestar con una sonrisa.
"Sé que te estoy molestando, de hecho es la idea".
Una forma más sumisa es molestar sin darte cuenta. Ser lo que se dice una persona "boluda".
Un boludo no es un pelotudo. Un pelotudo es un boludo con ganas. El boludo no sabe. No entiende. No tiene ganas. Es boludo porque no sabe ser otra cosa.
El estrés en el Mundo se explica en buena medida porque hay gente pelotuda trabajando y coexistiendo con gente boluda. Y entre medio de toda esa gente estamos nosotros. Y nosotros no nos escapamos. No le decimos que no al estrés. Nosotros también pecamos. Pero ¿qué se yo? Lo hacemos con una sonrisa.

Agarrámeland. - 2014 11 20



El Espacio es un lugar donde habitan las presencias absolutas. 
La piel es una textura y las texturas ameritan ser palpadas. En el Espacio.
El Espacio es el lugar que habita el interior de nuestro Cuerpo. Con sus órganos. Con sus venas y sus arterias y sus neuronas y sus psiquesomas. 
Como hogar del interior, el Cuerpo presenta ciertos anquilosamientos.
Hay Cuerpos que son sensibles a la textura de otros Cuerpos. Ni que hablar si intentás palparlos con el Alma.

Si tu presencia se transmite de manera esencial por sobre la faz de lo sensible, tené el recaudo de congregar las anticipaciones de movimiento que surgen de las coexistencias en presencia en el Mundo de la esencia. Andá y llevala. Agarrala y llevala.

No. - 2014 11 19



¿Qué es "esperar algo de alguien"?
A mí no me gusta esperar, no porque no quiera cosas de las personas, no.
No me gusta esperar porque me parece que no hay que esperar algo.
Me parece que hay que esperar nada. Que hay que recibir lo que sea, sea eso Algo o Nada.
Algo y Nada.
No me molesta lidiar con veinte "no".
No, gracias.
No, no puedo.
No, no quiero.
No, hoy no.
No, tengo otra cosa.
No, tengo planes.
No, ni empedo.
No, ayer sí, hoy no.
No, quizás mañana o el finde.
No, la semana que viene.
No, quizás en otro momento.
No, no.
No y no.
No, no me pinta.
No, sos vos.
No, ya arreglé.
No, me veo con la flia.
No, no llego.
No, mañana madrugo.
No, ya me estaba durmiendo.
En parte por ingenuo y en parte por desapego, no me molesta lidiar con veinte "no". Creo que no es personal. No me lo están diciendo exactamente a mí. Ellos. Ellas. Mis amigos. Mis amigas. Mis parejas. Mi familia. Los gatos que invito a ser acariciados por la calle. Las personas a las que invito arbitrariamente a practicar yoga. No me están diciendo que no "a mí". Están diciendo que no a mi invitación. No es personal. No es con mi persona.

Entonces se puede entender un poco por qué me llama tanto la atención que alguien se moleste con mis "no". 
No, no me pinta.
No, hago otra cosa.
No, no tengo ganas.

Qué se yo. No saco la calculadora. Digo "no" y me olvido. Así como cuando recibo un "no" me olvido. Salvo que ese "no" venga con Carta Documento. 
Los "no" no son una amenaza. Ni un insulto. Ni una representación de las ganas. "No" es "no en este momento". No es otra cosa. "No" es otra cosa. No es "no". No. Es otra cosa. ¿No?

No me rompan las pelotas con mis "no". Yo los quiero.

Yo también ya no. - 2014 11 19

La gente "que no" "ya no".

De a docena. - 2014 11 19

Mi familia me inculcó que "las cosas" se compran "de a docena". 

Laicadác. - 2014 11 18



Que sí, que no, que caiga un chaparrón.

Ponele onda o quedala como un pato.
Como un pato a la naranja.
Como un pato al ezcabeche. ¿Existe el pato al ezcabeche?
Laicadác.

No soy yo, sos vos.

Y qué se yo. Sos vos, hacete cargo. Sos vos. Mirás y sos vos. Te fijás y sos vos. No serviría de algo escaparle a una sonrisa. La sonrisa te sonríe y te hace sonreír. Y no cuesta. Es gratis. No acepta cheques pero podés pagarla con tarjeta de crédito en módicas cuotas.

¿Quedará muy mal?

Cualquier camino es transitable desde la óptica de caminar.
¿Es un camino? Merece ser caminado. 
¿No es un camino? También.
Caminar sobre piedras es distinto a caminar sobre pasto. O sobre tierra. O sobre asfalto. Pero siempre es eso; caminar.

Es un sí y es un comienzo.

Empezar a querer desde los momentos de mirada. Hacia el más allá y el más acá. Y allá y un poquito acá también.

...

Vuelvo al Uno.

Lunas. - 2014 11 17



¿Cómo podemos tansformar algo culturalmente horrendo en algo simple?
Quizás cambiándole una sola letra.
Hoy el Sol raja la Tierra. Asimismo la Luna también está.
Y es lunes. Lunes de luna.
¿Qué son los lunes?
Algo en el comienzo de la semana. Un nombre que le ponemos a cierto fastidio. A cierta intolerancia a la distribución del tiempo en términos productivos, sociales, culturales. 
Algo llamado "día", algo llamado "horas". Algo llamado "fin de semana".

Yo nunca pensé que iba a poder desafiar mi concepto de "fin de semana". Aprendí toda mi vida que "se trabaja de lunes a viernes y el sábado y domingo se descansa". Bueno, yo la semana que pasó trabajé martes, jueves, sábado y domingo. ¿Quién lo hubiera dicho? Mi concepto de fin de semana transmutó hacia algo que no tiene un estado de precisa ocurrencia. No existe de por sí si no que se construye en el concepto de "tiempo libre". Es decir: mi fin de semana no existe. No porque trabaje un fin de semana, no, sino porque el concepto de "fin de semana" ya no existe.

¿Cómo podemos transformar algo tan rudimentario como el concepto de un "lunes" (comienzo de semana) en algo lindo?
Para mí, lunes es despertarme a la mañana cualquier día. Es "empezó", "empecé", "empezamos". Es darle comienzo a la vida.
Lunes es un día para mirar lunas. Las lunas son solemnes, miran siempre dulcemente e invitan al Alma a descansar.

Por todo eso, la Secretaría de Administración del Tiempo en forma Weberiana se enorgullece en transmitir que, bajo el Documento que ampara la adhesión en forma indiscriminada del vulgo de la sociedad a las formas políticas de administración de la vida cotidiana, hoy es oficialmente declarado día lunas.

MONDOÓM. - 2014 11 16

Contemos una historia que tenga que ver con Algo.
Tiene que ver con un Algo que, por supuesto, está relacionado a mi persona. No, no hablo de mí. Hablo de vos. Porque yo... vos.
Tiene que ver con un Algo que atraviesa la Naturaleza de las cosas. 
¿Cuánto tiempo podés estirar un "óm"?
Jam-óm.
Xilof-óm.
Chab-óm.

Una forma fácil de vivir la vida es adjudicarle todo lo mundano al Mundo y todo lo celestial al Cielo. Olvidarnos de nosotros mismos.
Es fácil decir que sí. Es fácil olvidarse que el Mundo es nuestro y que cuando llora, somos nosotros. 
Es fácil pensar y no pensar. Que la conciencia se encargue de nuestros "problemitas" y los del otro sean "mambos".
"La gente está mal". Desglosemos.
"La" es, de entrada, una ilusión. "La" pretende decir algo así como: "abarco en esta palabra a la totalidad de lo que voy a enunciar de manera ontológica". Gilada.
"Gente" no existe. Existe pero no es. "Gente" es "los demás" y eso no funciona así. El Mundo de las personas y los vínculos no funciona en forma egocéntrica, por más que queramos creer que somos ejes de lo ajeno.
"Está", una forma estúpida y berreta de querer embozar una sigificación bajo el pretexto de convertirla en una apariencia que se da como fáctica en el Mundo de las cosas. El sentido del estatus, del estatuto, del existir sobre la superficie de la Tierra, como pretexto para decir que la cosa existe. Nunca es "estar", "están" los objetos, las cosas. Están los entes y las instituciones. Y no las personas, ni los seres.
"Mal". ¡Ja! ¿¡Qué es "mal"!? Mal es estar como estás vos. Que te retorces el culo para pensar por qué todo lo malo te pasa a vos. Que no pensás por qué los perros huyen de tu existencia y por qué en la puta vida te van a gustar los gatos. Que creés que tu vecino tiene propuesto hacerte la vida imposible y que la yuta quiere matarnos a todos.
Pero ¡tranqui! Que no hablo de vos, persona. Claro que no hablo de vos. Porque hablar de "vos" sería como hablar de "gente". Hablo del otro. De ese que tenés al  lado. Ese con cara de nada. Esa con carita de culo al escabeche. Ese que no quiere probar la vida por temor a que le guste. Esa que tiene tantos problemas para pedir "perdón" como para que le hagan una caricia.
Ese que es el tercero.
Tercerese, tereré.

El Mundo existe en paz y no nos necesita. Somos una existencia pasajera y el mismo elabora su desarrollo sobre el Cosmos en un eterno mantra.
La oscuridad es una forma de entender el contexto del surgimiento de las cosas. Nunca es mala.
Las estrellas no son "algo que está más allá" si no pequeñas luces que hacen amena la noche en este cuarto inter-dimensional llamado Universo.
Yo los conozco, son ocho los Cosmos, pon los focos con los troskos.
Óm.

(Punto) - 2014 11 15

Los puntos en el discurso son como el tiempo en el espacio.
Sabemos que están buenos, sabemos que está bien pensar la vida en función de "esto me pasó un poco antes, esto me pasa ahora, esto me pasará después".
Los puntos son un imaginario, una forma de decir que las cosas que queremos decir tienen determinado orden.
Los puntos son como el proceso de raciocinio dentro de la conciencia. En nuestra Mente está todo ahí, enquilombado, unos arriba, a los costados, abajo de otros, todos superpuestos. Está todo ahí y están todos en una especie de caos armónico.
En el proceso de devenir conciente les ponemos puntos y los separamos. Separamos algunas cosas. Hacemos de cuenta que son de manera singular. Y está bien, porque existen de manera peculiarmente singular, si bien siempre asociadas.
Con el tiempo es lo mismo. El tiempo es una forma de decir que algo está pasando precisamente en determinado momento. Es una forma de ponerle punto al espacio. A la vida. Es una forma.
El punto es una forma porque te da forma, de la misma forma que el tiempo.
Te permite llenar la vasija y tener una mínima idea de cuándo, para vos, está llena o vacía al punto preferido.

¿Qué tan vacío puede estar el espacio si está lleno de Nada?
Podemos llenar una vasija con puntos y ver qué pasa. Si le pasa algo con el tiempo. Si empieza a suceder o existir en determinada dirección particular.

¿Qué pasaría si agarramos una Nada, la metemos adentro de una vasija y la adornamos con puntos? 
Podemos agarrar el tiempo y sonreírle a cada rato. El tiempo es, pero no existe.

El tiempo es un juego necesario de jugar. 
No se puede vivir sin tiempo del mismo modo que no se puede vivir con tiempo.
El tiempo es un punto y dos y tres. Y cuatro.
Y cinco.

Punto

Vibrafón. - 2014 11 15



Dejemos rebotar la pelota hacia el piso.
Hacia el suelo.
Hacia la Tierra.
Dejemos que la cosa decaiga, que baje su ritmo.
Dejemos que los párpados comiencen a entrecerrarse.
Dejemos que la vida muera.
Que los animales nos comamos entre sí.
Que las plantas mueran sofocadas de agua o calor.
Dejemos que se acaben los recursos naturales y que la Tierra se convierta lentamente en un lugar incómodo para nuestra raza.
Dejemos que el Mundo exista hacia su eterno fin constante y achique cada vez más los bordes de la posibilidad de tener una vida plena y saludable. Como mínimo, ecológica.
Dejemos todo eso.
Dejemos que las personas se puteen. Dejemos que nos puteen. Dejá que te puteen. ¡Imbécil! Dejá que te puteen, la puta que te parió.
Dejá que el Viento te arremoline. Que el acolchado se prenda fuego.
Dejá que el despertador suene hasta que se le termine la batería.
Dejá que el auto contamine innecesariamente hasta quedarse sin nafta.
Dejá que los músicos toquen hasta morirse ahogados por
falta de aire.
Dejemos que los músicos toquen hacia la Muerte.
Dejá que tus músculos se estiren hacia lo indecible. Hacia una tensión electrizante.
Dejá que la chivita no quiera salir "de ahí".
Dejá que la banda se vaya sin pedir un bis.
Dejá que el inodoro quede perdiendo.
Dejá que se te tuerzan los dientes.
Dejá el perfume, que es tan lindo como innecesario.
Dejá los "ismos" y los "hay". Dejá los "se" y los "lo".
Dejá algo. Dejá todo. Todo. Dejá Todo.
Dejá de dejar. Dejá el intento. Dejá tu Alma. Dejá tu ego. Dejalos tranquilos.
Dejá que la vida exista sin tus palabras.
Dejá.

Revivir. (Doce minutos para escuchar de un solo oído). - 2014 11 13



Cuando el sonido te recorre de oreja a oreja, en forma tambaleante, no sabés si es un mosquito o una canción.
Listo. Ya está. Puedo entender que escribí eso y la vida está volviendo a fluir por mis venas.
Estaba casi muerto. Estaba por morirme. Un poquito me morí pero ya está.

Cuando el sonido te recorre te va a buscar caminando. Se toma el tren, el colectivo. Se toma el colectivo. Le gusta el colectivo. Le gusta viajar parado y bajarse unas paradas antes para poder caminar. El sonido se baja unas paradas antes y te invita a caminar.

Te invita a caminar en forma melódica. Y entonces te das cuenta que lo que pensaste que era tan solo sonido es, más profundamente, música. Más profunda y esencialmente. Y también, más aparentemente. Porque es una apariencia que te recorre -de oreja a oreja- en forma de vibraciones de sonido. 

¿Qué es el sonido si no un aroma que vuela?

Estoy tentando a la suerte. La Muerte está del otro lado de mi Mente, esperándome. Está viendo si lo que vivo es realmente Real o me estoy haciendo el pelotudo. O ambas.

Cuando el sonido te recorre, podés ver de dónde viene y hacia dónde va. Y te podés subir. Lo podés cabalgar. Inmiscuirte. Sumergirte. Lo podés navegar mientras navega. 

¿Hasta donde hace eco el sonido en sentido de redundancia? 
Podés escuchar algo una y otra vez y al sentido no le pasa algo que decaiga. Cada vez es con más altura. Cada vez te la sube más. Y más. Y más. Porque hay algo ahí, que te hace sentir que ese sonido, esa melodía, que esa música es genuinamente genuina. Y vos también. Así que son.

Cuando el sonido te recorre de oreja a oreja, vos elegís si es un ruido o se convierte en música. No sabés si es un mosquito o una canción. Rimémoslo con algo, rimémoslo con "melón".

¿Viste? Era una canción.

Morir. - 2014 11 13



Ayer me atravesé con una lanza.
Me atravesé como una lanza.
Y me convertí en lanza.
Me lancé prendido fuego y atravesé a otra lanza.
Esa lanza se prendió fuego y salió disparada hacia otra lanza.
Se me prendió fuego la columna.
Se me prende fuego la columna y salgo volando. Como una lanza.
No sé bien a dónde voy. Porque me lanzo sin dirección.
Me lanzo sin dirección y me voy al carajo. Me pierdo en cualquier recoveco físico y virtual. Existencial.
Voy y me voy y me pierdo y no importa.
Y, y, y. No son excusas. Son explicaciones de lo Real. 
De lo que pasa cuando quiero que lo Real me atraviese.

El fuego duró hasta lo que dura abierta una ventana en un día de viento.

En algún momento se apaga. Y se puede volver a prender. Pero hay que esperar a que se apague.
Para que las cosas tomen vuelo tienen que saber conocer el concepto de aire. Y recién cuando conocen al aire pueden empezar a tomar envión.
Hoy escribo sin volar porque estoy muerto. Atravesado por una lanza.
¡Me siento bien! Y estoy muerto. 
Ayer me morí y hoy todavía no revivo. 
Hoy todavía no me apagué. 
Hoy todavía existo.

...

El fuego sigue prendido.

El Ha De Ra. - 2014 11 12



Acá va un intento de algo.
Una mueca, una sonrisa.
Un mostrar cómo Algo puede salir de la absoluta Nada.

Acá va un diezmo, una limosna ante la vida.
Un pedo que retumba y pide aplausos.
Una foca que aúlla desesperada de alegría.

En el Mundo de las cosas simples no existe la razón.
No existe hacer las cosas con determinado proceder, solo existe hacer.
Y hay cosas que ni siquiera precisan ser terminadas.

Tamtám. - 2014 11 12



¿Cuáles son los colores que más te gusta ver en el Cielo?
Es inevitable que la presencia celeste en la vida sea inminente en forma inconducible.
El Cielo no puede dejar de ser un Cielo celeste. O azul. O gris. O negro. O blanco.

¿Son las nubes, acaso, parte de ese Cielo?
¿Qué le pasa al Cielo cuando se nubla? 
¿Es acaso un estado anímico más suyo?

Ayer salí a caminar y a invitar gente a la vida. Y hay gente que no quiere vivir. O le da vergüenza o envidia o miedo la vida ajena. 
Fui con una sonrisa y recibí un "tamtám".
"Tomátelas, flaco". Tamtám.
Yo sé que no tengo malas intenciones. Pero quizás los demás no. E, igual, tamtám.

Las nubes en el Cielo son una práctica de paciencia.
Vos sabés que el Cielo es eso también y las nubes son su composición en dicho momento porque, además, sabés que el Cielo no existe. Que es una superficie etérea e insignificable. Ni siquiera como la Tierra, que está ahí, que la podés agarrar. Ni siquiera como el agua, que se escurre pero se puede tomar. El Cielo es inagarrable. Y vos no lo querés agarrar. Sabés que no se puede y, además, ¡no querés! No querés agarrar ni tomar todo lo que te gusta. Porque no es así o te parece que no es precisamente así. 

El Cielo es intomable. Tamtám.
Hoy escribo con los brazos extendidos en señal de irreverencia. 
Si expongo más mi Cuerpo me vuelvo más vulnerable y es precisamente eso lo que busco.
Dejarme tajear por la Realidad, por lo Real, dejar que la vida me cague a trompadas en forma simbólica. Y, quizás, con un poco de suerte, en forma física.
No, no busco dolor. Tampoco busco sufrir. 
Lo que busco es Real. Ser atravesado por las intenciones del Mundo y sus Almas. Sus dolencias, sus miedos, sus terrores y sus resistencias.

Vos salís a la vida a invitar a gente a vivir y recibís Real que tiene que ver con la parte más podrida y mecánica de la Mente de otra persona. Y ni siquiera estabas pensando en ella. Pero ella te piensa porque no sabe hacer otra cosa.

Qué se yo. Si algo odio es ponerle moño a las cosas. ¿Cerrar sentido? ¿Para qué? Para eso está la Muerte.

No. Yo quiero dejar todas las puertas abiertas. 
Y si hay mucho Viento, asustarme con un flor de portazo. 
TAMTÁM.

Seis minutos para mirar naranja. - 2014 11 11



Los números en secuencia pueden ser divertidos.
Hoy es once del once. Fonéticamente no suena tan divertido como resulta ver todos esos "uno" -cuatro, para ser desprolijamente precisos- uno al lado del otro.

Con las letras yo me imagino cosas.
Con los números también.

Dos. Estoy jugando a escribir lo que me dure un minuto en las manos. Este lo empecé medio de reojo, quizás me dura un poco menos que "un poco", no lo sé. 

Tres. Eso fue rápido. Un tres me recuerda a la figura de tresillo. Un número tres es parecido al símbolo del "Om". Tres es agarrar una nube y ponerle un anillo en el medio. O no. Tres es un número que me satisface más de lo que puedo imaginar. Es "uno", "otro" y también "alguien más". 

Cuatro. Es un número clásico. Un poco menos sociable que el dos, un poco más familiar, es un número que trae aparejada la concepción arquetípica de "grupo". En general "grupo" son "cuatro". "Tres" son un trío, "cuatro" ya es "grupo". Sí, no, para mí tres también es grupo. Pero estoy hablando de arquetipos.

Cinco. Las nubes hoy se ven naranjas. Estoy mirando a través de un vidrio que está camuflado por una cortina. La luz del Sol está camuflada entre nubes que se solapan. El tiempo corre sin importar cómo, porque hoy yo corro con el tiempo y ayer ni siquiera existí.

Seis. Eso fue casi mágico. Le puse punto al "existí" y el ocho pasó a ser nueve. Doce y cincuenta y nueve. Los nueve son números completos. El diez es un número falso. El nueve, para mí, es la perfección. Y la perfección es casi como el Cielo. Está ahí, existe y al mismo tiempo no es Algo.

/KON-mi-ë-go/ - 2014 11 9

Hacete amiga.
Hacete amigo.
Hace té, amigo.
Hace té, a mi ego.

Hacele un té a mi ego y hagámonos amigos entre nuestros egos.
Hacete un té e invitame a ser, también, ese "te" en tu té. Te té, hagamos de cuenta que "té" es un verbo. Te té. Teémos. Tenemos. Té, nemos. Té, nomos. 

El té y la ley no tienen mucho que ver salvo por la particularidad del tiempo. Al té lo podés dejar ser y también le podés cronometrar su maratón osmótica en el océano vibrante de calor.

Hagámonos amigos de nuestros egos. Seamos un poco monos, sin necesidad de nomos, quizás alguna que otra para el té que teéa. El té está ahí y va a permanecer así un rato más. Y quizás le pinta el nomos y decide que "hasta acá estamos" y ya no hay necesidad ni interés.

Interés.
In té, res. 
Ni siquiera lo voy a intentar. (Sustancia).

El té es una de esas cosas de la vida que te invita automáticamente a vivir más lento. Y más lento es mejor. Por lo menos a veces. Por lo menos las veces en que tenés tiempo para disfrutar el paisaje. O para mirar al techo. O para quedarte dormido en un sillón sin necesidad de saber dónde está ese tiempo. Porque no está, porque no es, al menos por cinco minutos. Al menos mientras se prepara el té.

Al menos.
Al manos.
Alma, nos.
Nuestras Almas.

MONDOFOFO. - 2014 11 8



Hay adjetivos que te marcan de por vida.
Cuando era pibe yo no sabía hacer la vuelta carnero ni la vertical.
Cuando intentaba hacer la vuelta carnero siempre me iba de lado.
Siempre se lo adjudiqué a que tengo un cuello muy largo. ¡Excusas!
Cuando intentaba hacer la vertical, lo mismo. Irme de lado. 
Era como si al intentar hacer ambas me fuera por la tangente.
El lugar por donde rebotan las vibras. La tangente.

¡Agente! Dirija ya mismo su mente. Por favor no actúe en caliente. Mi ética y mis actos fueron sobresalientes. Efectúe el proceder correspondiente. Aquel común y corriente. Esta locura siempre es recurrente. No se va solo con agua caliente, hay que ponerle detergente. ¿Cuántas rimas puedo sacar de manera emergente? No mencioné "ente" ni "sobresaliente". ¿Me estaré volviendo demente? No vale usar el diccionario ni ponerse los lentes. 

Creo que nunca termino. La corteza del Mundo es una textura lisa y medianamente fofa. Y eso no es malo porque "fofa" está muy cerca de "foca". Y una foca siempre es un animal curioso y divertido.
El Mundo es particularmente febril en los momentos de calor. Las texturas de la Tierra se desdoblan y deciden existir más próximas al suelo. Se vuelven blandas e inconducentes. Pero no es flojeza, no. Es entendimiento y contemplación a las fuerzas del Sol. 

¿Qué voy a hacer con toda esta energía, si no dejar que me recorra, que escurra, que recurra, que me ponga tierna la carne?

MONDOFOFO no es fifí.
Tampoco somos monos tití.
MONDOFOFO, de hecho, ni siquiera es fofo.
Estamos más cerca de un fósforo que de un encendedor.
Somos pulpos relajados en su máximo esplendor.

¡Fofó, fofó!

Dos "ayer" en el presente infinito. - 2014 11 7



Hoy voy a cantar una canción
Tiene que ver con desarrollo y no con evolución
Hoy las rimas rimas con razón
"Peluche" rima con "estuche" y, si es grande, es "peluchón"

Hoy la vida se transforma en una risa
Estoy sonriente y corre ligera una brisa
Es el Viento que viene y te acaricia
Alabados sean los aires, ¡albricias!

Ayer me pasó algo parecido a un brete
Me crucé con alguien que me quiso hincar el rosquete
Le dije que se vaya, le dije: "¡Vete!"
Y me hizo caso pero, antes, pellizcó mi moflete

Ayer la vida era también de día
El Sol brillaba radiante, en algarabía
El Cielo era un espejo, celeste sinfonía
Los pájaros volaban alto; placer, sentían

Hoy la vida late para enamorarte
Las Almas de las cosas se proponen encontrarte
Vivo con el corazón en los ojos y la locura como estandarte
Estoy un toque del moño, sí, ya que...
Todo lo que vivo se convierte en Arte.

Ilu-mini-ate. - 2014 11 6



La Iluminación ya no es lo que era.
Antes el Ego era re puto y solo había que masticar.
Ahora las bombillas vienen solo de bajo consumo.

Listo el pollo. - 2014 11 6



Llega a nuestra conciencia una propuesta que tiene que ver con nuestra disposición al Mundo de las letras y su uso significativo relacional, metafórico.
Preste suma atención a la cualidad rítmica y conflictiva de las siguientes frases y elabore, en su Mente, posibilidades prácticas para salir de dicha situación en forma gloriosa (y para nada vanidosa).

A mí nunca me cayó bien Osho
¿Qué tan profundo puede ser un hoyo?
¡Listo el pollo!

No me gusta hacer de la vida un embrollo
Hace casi dos años que no toco un cogollo
¡Listo el pollo!

Cuando preparo pan me gusta amasar bien el bollo
Me gusta lo rústico, me gusta lo criollo
¡Listo el pollo!

Hablar siempre tiene que ver con algo más. Una añadidura que se prende a la forma de las letras como una garrapata. Un escarbadiente que queda con una mera punta sobresaliente, atravesado en el sánguche. Lo ves, lo viste. Viste al menos una significación. Sacás el escarbadiente y mirás por el agujero que quedó. Es un agujero chico, pequeño, pero tu mirada entra. Inspeccionás a ver qué hay y encontrás al menos un sentido asimilable al florecer de un pimpollo.

El sentido excede a la persona.
...
No nos hagamos los giles, la vida es un meollo. Escollo por escollo.

Hoy, el jueves tiene forma de gato. El sentido nunca es Uno y crear es simple.
Listo el pollo.

Diez minutos para mirar al Cielo. - 2014 11 5



El Cielo es el lugar donde la vida revolotea sin razón.
El aire no es espacio pero ¿qué es?
¿Qué es el aire?
O, mejor dicho: ¿cómo vivimos el aire?
¿El aire es, acaso, el Aire?
¿Tiene estatuto ontológico?
...
Me parece que no.

El aire no es el Aire porque el aire no es como la Tierra o el Viento. O el Fuego.
El aire sería, quizás, más bien, como el agua.
El aire quizás sea como el agua.

¿Por qué mirar al Cielo cuando lo que queremos es mirar el aire como miramos el agua?
El agua me mira y no me pregunta. Pero el agua me refleja. Y si estoy un poco cebado, me sumerge.
El aire no. El aire es cualquier cosa. Por eso no miramos el aire cuando queremos mirar el aire si no que miramos al Cielo y entendemos que estamos mirando aire.

Estamos mirando aire sin entender dónde está. Sin saber de dónde viene ni hacia dónde va. Eso es algo lindo del aire en sí. El aire no es precisamente el Viento. El Viento es otra cosa. Es aire con una "v" de voluntad. El Viento es aire volitivo. Nunca se me ocurriría preguntarle al aire hacia dónde va. El aire es. El Viento, por otro lado, no solo es si no que también existe. Va hacia algún lado. Por eso tiene esa maldita letra "v". Es un flor de guacho. El Viento te recorre el Mundo en minutos y se te caga de risa en la cara cuando le preguntás si no le da miedo que le pierdan el equipaje.

"¿¡Qué equipaje, peluchín!?"

El Viento sabe viajar. Sí, usted lo adivinó: es que "viajar" también tiene una "v". "V" de viento, de voluntad, de viajar.

El aire está quieto. Sin embargo, no es la Muerte. El aire es la cosa tal como la presenta la Naturaleza sin presentar moción o intención alguna. El aire es lo que le pasa al Cielo cuando no sopla Viento. Es lo que está presente de forma entredicha, tácita por antonomasia. 

Agarremos el aire y sepamos que está entre ese Cielo y nosotros. Está ahí, quieto, está ahí y ni siquiera nos mira. Está haciendo otra cosa. O está haciendo nada. O, quizás, está deseando un poco de impulso para convertirse en Viento. 
El Cielo es el lienzo. Y sobre el Cielo en sí está lo celeste y las nubes. Y el aire. El Viento es el pincel. La brocha. También es, en parte, el pintor. Y no demasiado más.

Me quedan tres. Y ya no sé qué hacer. ¿Y si hago como el aire? ¿Y me dejo inmiscuir en un silencio en blanco de ciento ochenta segundos? Voy a permitirme ser aire y dejar de Ser por un instante.

Dejar de Ser, como el aire, que es pero no existe.

...














...


























El cansancio. - 2014 11 4

El cansancio es un lugar curioso.
Estoy cansado y se me cierran los ojos.
Mi Cuerpo me pide cosas que tienen que ver con luces tenues, preferentemente acolchonadas -o, como mínimo, mullidas-.
Yo hoy estoy cansado y me doy cuenta por cómo rebota el brillo de la luz en mis ojos.
Mis ojos me piden que baje ya mismo la persiana. Y puede ser. Puede que lo haga.
Primero quiero atravesar el cansancio.

Estar cansado es irse un ratito del Mundo. Yo ahora me voy, más tarde vuelvo, sigo estando pero me desconecto. Me voy para volver.
Estar cansado es dejar que la pelota pique hacia su quietud. Que el Viento se inmiscuya entre tu piel y la ropa y haga de esta unas lindas velas para surcar el Mundo azul.
Estar cansado es visitar el Mundo azul. Lo celeste es el Cielo. El azul tiene que ver con la conjugación de Cielo y eternidad.

Descansar es irse un rato a lo eterno.
Y hoy necesito descansar.
Así que me voy un rato a lo eterno.
A dormir en un sillón de algún lugar.
Y en el asiento del subte o el colectivo.
Me voy un rato y me doy un recreo del Mundo estando en el Mundo.
No pongo "stop" ni "pausa". Bajo el volúmen de la realidad y permito que las cosas existan sin mi nombre.
A descansar.

Féminachista. - 2014 11 3

La peor forma de machismo -y la más siniestra- es la que adopta una mujer al incorporar los parámetros de comportamiento del hombre machista como propios y coherentes. Su realidad queda sesgada y cegada a la imposibilidad de salirse del juego machista en sí. No existe otra opción. El pensamiento libre no es posible. La mujer queda condenada a percibir, pensar y actuar como un hombre machista le sugirió toda la vida que debería hacerlo. No existe otra posibilidad.

Ingenuos Aires. - 2014 11 3

Guachagua. - 2014 11 2

La lluvia trae una pequeñez sutil que me molesta.

Quéscribir. - 2014 11 1



El Viento hoy sopla hacia atrásárta aicah alpos yoh otneiV lE
Me doy el gusto de escribir con el teclado puesto en un espejo.
Ejo.
Ejo.
Eh, jo.

Escribir es un juego donde no hay requisitos de edad. Escribir no tiene que ver necesariamente con decir algo. Ni siquiera con que, lo que sea que pongas sobre lo que sea que actúe de superficie, sean concretamente letras. 

Escribir no es un mueble, es más bien una producción fonética, musical, que ocasionalmente tiene un sentido lingüístico. Sí, la semántica siempre está, pero no tiene necesariamente que ver con el empleo de las letras per se.

Cuando escribís un verso estás escribiendo algo un poco más allá de las palabras en sí. Estás haciendo música. Y la música no necesariamente tiene que ver con el sentido de las palabras si no con su forma y concatenación.

Estoy escribiendo mucho "necesariamente"
No sé si van a pensar que estoy demente
¿Qué le pasa, cuando lee, a la gente?
El sentido es una luz un tanto emergente
Nace de un río de expresiones sugerentes
No es solo Cuerpo, no es solo mente
Lo que te lleva a la existencia de repente

¿Qué carajo es decir algo? El sentido está impreso por una serie de variables cosmo-técnicas que poco tienen que ver con la voluntad. Es casi como una conexión con una institución poético-galáctica, casi como querer combinar términos de Mundos distintos (como la expresividad en sentido astrofísico espiritual y la expresividad de lo mundano de la observación y análisis de uno de los Mundos). Decir algo es agarrar y decir algo y no explicar, decir, dejar que el algo se convierta en Algo.

Darle espacio.

...

Darle espacio al Algo. Escribir es darle espacio al Algo, invitar a unas palabras a acomodarse en una Nada que no pretende.
Escribir es invitar a unas palabras a ponerse cómodas en una Nada. 
El sentido viene antes, durante y después. En mi caso, viene de reojo. Lo estoy viendo. Está ahí y no voy a poner mi atención en ese lugar porque no es el más importante. El sentido es lo que acompaña sutil, aquello que se construye sin objetivo; es el camino de la escritura tal como deviene en forma orgánica. 

Hoy, escribir es una silla. Un sillón.
Hoy, escribir es un sifón. Rebosante de melón.
Hoy, escribir es una frutilla.
¡Escribir es una maravilla!