Tres al hilito. - 2014 10 16

Hoy mi mañana está fragmentada.
Está fragmentada por la circulación de una necesidad habitacional que requiere mi presencia próxima a la existencia ventanística.
Y como la hice bien, como traje la pc a la planta baja, esperar ya nunca es estar en la Nada.

La gente que sí nunca se aburre.
No porque el Mundo sea hermoso, que lo es.
Ni porque la vida sea un lujo, que lo es.
La gente que sí nunca se aburre porque no entiende el concepto de incomprensión.

Es imposible existir en este Mundo sin sentir que siempre hay Algo.
Aburrirse es considerar que uno no es una persona suficientemente interesante. /yórdevól/
¿Qué hacemos cuando la posibilidad de aburrimiento aparece en el mismo cuarto donde estamos? La tomamos de los brazos, le decimos que se agarre fuerte y la revoleamos BIEN al carajo.
La tiramos por la ventana o la estrellamos contra una pared. ¿Qué más da? Lo importante es reírnos de su posibilidad de existencia.
¿Quién carajo se piensa que es el aburrimiento para tratar de conquistar nuestras vidas?
La gente que es aburrida mira la televisión porque no sabe hacer otra cosa. Y está todo bien. Los perdonamos.
Para eso estamos nosotros. Los que nos encargamos de hacer que el Mundo funcione. Los que amamos en el lugar más profundo y recóndito del odio visceral. Los que oímos llorar a un bebé en el colectivo y no miramos como pelotudos a la madre preguntándole con una mirada electrizante por qué no lo hace callar, si no que miramos al bebé con mirada tierna tratando de transmitirle que "está todo bien". Los que, cuando vemos a un perro en un lugar donde supuestamente no tiene permitido estar, le preguntamos "¿qué onda?" en lugar de ahuyentarlo. Esperando que el perro quizás nos conteste. Al menos con mirada de bueno. Con mirada de "ya sé, chabón, ¿qué ondita? Me pinta estar acá".

...

Ayer pensaba por qué me gusta el concepto de vulnerabilidad. Uno puede morir en cualquier momento, eso está claro.
¿Pero qué hay en ser y exponerse vulnerablemente? Hay algo de locura, eso está claro. ¿Y en qué consiste esa locura? 

Bueno, en algo consiste seguro. Para mí, por ejemplo, la mejor forma para que "la gente" no joda con vos es dejarles bien en claro que no tenés problema con asumir tus deseos y derechos hasta las últimas consecuencias. Que no le tenés miedo a la Muerte. Que no te preocupa que te odien o que piensen que estás totalmente de la cabeza. Tiene que ver, no tanto con un proceso provocativo si no, más bien, deliberativo. "Hago la que pinta y la gilada boquea sucinta". La mejor forma para que alguien te respete es hacerle entender que tu locura se dirige siempre hasta las últimas consecuencias. Que no tenés miedo porque no tenés algo que perder. Aunque lo arriesgues todo. 

En el escritorio donde se apoya el monitor que estoy mirando al escribir tengo un billete de dos pesos. Está ubicado en la esquina frontal izquierda, próximo a una ventana que usualmente dejo abierta. Para mí es una prueba. Yo espero que algún día alguien tome ese billete. No me va a parecer necesariamente malo que lo tomen, me cuesta decir que me lo van a "robar" porque yo lo estoy dejando ahí exprofesamente para que lo tomen. Para que alguien, algún día, se anime a tomarlo y llevárselo. ¡De buena fe! Para completar lo que le falta para el paquete de fiambre, la bolsa de pan o la birra. No importa.

"Tres al hilito" es que el número tres es bastante particular para mí. Por muchas razones. Tríadas de razones. "Tres" es decir que siempre hay lugar para uno más.

/hilito/

...

"Tres" es decir que siempre hay lugar para uno más.
"Très" sería "muy".
Tres es uno más.