PlaSer. - 2014 10 10

Hoy no se fía. Mañana sí.

Vayamos hasta cualquier lado en un abrir y cerrar de ojos.
Las cosas no existen.
Sí, existe el Mundo. Y las cosas existen. ¡Pero no!
Hagamos de cuenta que el Mundo consiste en el Viento.
Que la ropa bailotea, si es de lana es más mejor.
Hagamos de cuenta que la realidad que está ahí es un escenario.

Yo, cuando miro el silencio de los ojos, me asomo a preguntarle algo a las pupilas. Imaginate cómo sería dirigir mis manos hacia tus pupilas y, suavemente, sin que duela, tomar el borde de tus pupilas con las manos, como quien se asoma por una ventana, sumergiendo levemente mis dedos dentro de ellas. Sin hacer presión, porque las pupilas se transparentan y permeabilizan. Asomarme a tus pupilas y preguntar por la presencia o ausencia de Alma.

Yo no quiero manejar y las ruedas solo me interesan a pedal.
El pedal es un invento de las cosas.
Miro por la ventana y una flaca se toma un taxi.
¿A dónde va?
¿Cuándo dejamos de vivir el tiempo como un suceso?

El tiempo es una creación que decanta de la percepción de la conciencia a lo largo de la sucesión de presentes.
El presente no existe, el tiempo tampoco. A veces miro el reloj, un poco.

¿Qué es el tiempo en una canción? Es algo así como su lapso de vida, sí, es su duración. Es algo que funciona como una excusa. "Esto es hasta acá".
¿Pero qué es una canción? Es una forma de bailarle al tiempo.
Una canción es una forma de bailarle al tiempo. De seducirlo. De decir que está ahí y ponerle algún disfraz, algo que despegue la realidad de lo Real. Algo que permita salir volando en alguna dirección, cualquiera, preferentemente ascendente.

La gente que te la baja siempre está abajo. La gente que te la sube sabe subir y bajar pero siempre está arriba, aunque esté abajo.

La decisión de vivir en este Mundo puede ser un trauma o un accidente. O una cosa que no se entiende hasta que pensás en por qué elegís las palabras que elegís para comunicarte con la vida.

Veo un culo por la ventana. En calzas. ¡Qué lindas son las calzas! Una vez escuché a un amigo decir que habría que hacerle un monumento a la persona que inventó las calzas.

¿Por qué esconder el Cuerpo en este Mundo?
Yo no entiendo a las personas que se visten para esconderse. Que se arropan para engañar. Yo no entiendo a las personas que usan sus prendas para que no se note tanto su existencia.
Sí, resaltar lo bueno siempre. ¿Pero para qué esconder lo malo? 
Creo que hacer de cuenta que nuestra fealdad no existe no fomenta otra cosa más que que esa fealdad se convierta en un agujero que, cuanto más lo escondemos, más se agranda.

¿Por qué no sentir el placer de ser, también, un poco feos?
Nada de esta vida valdría la pena si no tuviera una sucesión en el tiempo.
En el tiempo que no existe, en este presente ilusorio creado por y para la conciencia.
La brisa de la mañana es el Viento más purificador. 
En la ciudad, la mañana está exenta del vicio del aire poluto que contamina las calles.
Es un poco más así, más insignificable. Es un poco más Viento. Es un poco. Un poquito. 

...

Un poquito. 
Más.