Pienso, luego escribo. - 2014 10 13

Salir a caminar es, para mí, una actividad reflexiva.
Mover el cuerpo es también mover las neuronas.
Yo salgo a caminar y el Mundo se pone en movimiento.
La quietud es la Muerte.
Yo no quiero la Muerte.
Me quiero morir, sí, pero cuando sea momento.
Y ese momento no lo controlo yo. Solo lo sabe la Nada.

Mi Muerte solo la sabe la Nada.

...

Salgo a caminar y el Mundo se pone en movimiento.
Se me activa el Cuerpo y, indisolubles, los procesos creativocognitivos. Concientenergéticos.
Salgo a caminar y empiezo a reflexionar. A usar la reflexividad sobre el Mundo de las cosas mismas.
La reflexividad es una flexión. Una flexión que se realiza en el sentido de un despertar.
Yo salgo a caminar y el Mundo se esclarece.
Las dudas se disipan en el destino inevitable de la Muerte.
Cualquier angustia se evapora porque, al final de cuentas, todos sabemos cómo termina la historia.
No existe el futuro, no porque sea indecible si no porque salir a caminar es un eterno presente.

Salir a caminar es un eterno Presente.

...

A veces me preguntan cómo es que saliendo a caminar no enrosco más mi pensar. Porque, entiendo, salir a caminar tiene que ver con el hecho que, si tenés algún mambito dando vueltas por ahí, supuestamente ese mambito se va a poner a dar saltitos en círculos alrededor tuyo, tratando de obstaculizar tus pasos. 

Bueno; no.
Yo los mambos los resuelvo caminando.
Y cuando camino, también escribo. Pienso caminando. Algún día me voy a coser un grabador en una mejilla. Las mejores ideas para los escritos, las frases que tanto me gustan, mi Mundo creativo se da más puro cuando es en el angustioso misterio de lo Real. Pero no quiero ser pretencioso y tampoco quiero que el arte domine mi vida. Así que, cuando se me ocurre algo en un lugar inoportuno, o lo anoto o lo dejo ir. Y si vuelve, es porque era realmente bueno. Y si no, vendrán otras ideas. El punto es mantener el movimiento.

Yo salgo a caminar para poner en movimiento las neuronas. 
Mi vida solo sabe vivir y tiene en claro que, luego de eso, vendrá la Muerte en la Nada.
Salir a caminar es sumergirme profundamente en el Mundo de las cosas mismas, en el tejido social y orgánico del camino (sea de tierra, roca o asfalto) y sentir que mi Alma es libre.