Mr. Unfollow Unfollow. - 2014 10 31

¿Qué dicen los ojos que no miran?
Encontrar miradas en el espacio cotidiano es un juego de entrecruzamiento de verdades.
El intento conecta y las pupilas hacen el resto. Pero no.

Miradas fugaces; se pierden, caen atónitas ante la perseverencia del ojo ajeno. Ante la insistencia suave y el convite a llenarse el Alma de sinrazón.

Mirémonos los uno(s) a los otro(s) y vamos a encontrar algo que no tiene sentido. Es que estamos acá, en este lugar, sabiendo que no sabemos qué estamos haciendo mientras lo hacemos.

Va a haber miradas que van a vomitar esfuerzos inútiles y superficiales. Miradas que pensás que sí y, al poco tiempo, te das cuenta que no. No es personal. No es con vos. Es con tu mirada, que quiere decir otra cosa.

¿Por qué estamos en los mismos lugares? ¿Qué compartimos en la representatividad del mismo tejido cotidiano? Generar preguntas genera respuestas que generan más preguntas.

¿Qué tal si cambiamos todos los "o" por "y"? Lo mismo con los "pero".
Seguir una mirada es una tarea complicada. La realidad cotidiana de hoy en día te expresa que, si mirás a alguien por más de diez segundos:
- lo querés matar
- le querés robar
- querés cojer
- estás de la cabeza
- todas las anteriores

¡Y mirar es tan básico! Y seguir con la mirada tan complicado. Entonces agarrás y mirás y, a quienes despertás miedo, dejás de mirar. Dejás de seguir. O no te interesan. No importa. En ese momento dejan de existir para no complicarles la existencia. No sabés y no te interesa. Están en su mambo y los estás visitando sin haber coordinado día y horario.

Los dejás de seguir.