El divertimento de la piripitonga. - 2014 10 16



Cuando era chico a veces jugaba a algo.
Yo estaba chico desde loco, o loco desde chico; aprendí a darme cuenta medianamente rápido.
Para mí el concepto de "lazo", de "amistad", tardó en aparecer. Tuve que construirlo a fuerza de algo que me hacía querer recluírme en la caparazón. Tardé en salir a vivir.
Y de chico me di cuenta que estoy loco.

¿Cómo? Calate esta.

¿Viste que hay calles que son asfaltadas y calles empedradas? Bueno, cuando era chico mi vieja me llevaba al colegio en el auto por un camino de calles empedradas. Por el empedrado, el auto hacía una especie de vaivén 'hacia adelante y hacia atrás' cada tanto, que se traducía en una leve inclinación del cuerpo hacia adelante y hacia atrás, contra el asiento. A su vez, como naturalmente ocurre, a lo largo del camino uno podía observar autos estacionados a los lados del empedrado.

¿A qué jugaba el muy fronterizo?

Yo jugaba a que tenía que equiparar la cantidad de vaivenes que producía el auto con la cantidad de autos que había a los costados del empedrado.

A medida que el auto hacía vaivenes tenía que ir "descartando" autos hacia los costados, como haciéndoles el visto bueno. Esto implicaba que:

- tenía que mantener atención y control sobre la cantidad de vaivenes que hacía el auto.
- tenía que mantener atención y control sobre la cantidad de autos estacionados que había en el camino.
- tenía que mantener las cuentas en blanco. No importaba si sobraban vaivenes o autos, terminaba la cuadra y tenía que recoger el resumen de la cuadra anterior.

"En la cuadra anterior sobraron cinco autos. Los uso para esta." Entonces, los primeros cinco vaivenes de la cuadra iban para saciar esos cinco autos. Y, recién ahí, empezaba a poner en limpio los vaivenes para saciar los autos que ya había empezado a contar de esa nueva cuadra.

Un embrollo bárbaro.

Y me encantaba. Me gustaba. Nunca fui demasiado bueno para las Matemáticas pero, como buen obsesivo, siempre me di maña para hacer cosas enfermizas con mi Cuerpo y los números. 

Eso. Me encantaba.
...
Eso.
Encantaba.
Aba.

...

Eso.

...

A ver, pará. Bancame que me sobra un auto.
Bancala un toque, porfa.
A ver... acá viene un vaivén. Uh, sí. Alta cuneta.
A ver, acá me sobra un auto... a lo mejor si hago un vaivén desde la silla donde estoy ahora...