¿Qué hay? - 2014 9 16

Los ropajes de este Mundo son interminables.
Veamos la ropa como una excusa para hacer de cuenta que el deseo es otra cosa.
Que tiene que ver con colores, texturas textiles, que tiene que ver con capas de cebolla y con jugar a adivinar qué hay debajo de la punta de un iceberg.

¿Qué hay?

La ropa es un augurio, es un juego ¡y está bien! Es un pequeño engaño o una forma de exhibicionismo, una zona de seguridad entre mi deseo y el deseo de los demás. Una zona de seguridad o una zona de despegue (o de aterrizaje -o de viaje-). 

Usar ropa puede ser un viaje de ida hacia no usar ropa.
Mi ropa me abraza y cuando me la pongo hay algo en el acto de sentir su recorrido a lo largo de la piel. Algo que sí, es placentero, y algo más, que es que me doy cuenta que estoy vivo y tengo Cuerpo.

La ropa es una forma de avisarnos algo más que el hecho de vivir en sociedad. Tiene que ver con algo más simple que es análogo a la forma en la cual el yo reviste nuestros deseos.

La ropa es una forma de sublimar nuestro deseo.