Poca-ropersonas. - 2014 9 23

Sacate los pantalones.

No, mentira. Sacate los "ate" y te queda "sac". Agarralo y cambiale la "s" por una "z". Ahora hacé de cuenta que la "c" es una "p".

Zapate los zapatos.
Sacátelos.
Zarpátelos.

Sacate los zapatos y las medias, también. 
Dejá tus pies en la nada misma, no jodas, vas a ver que está bueno. Sí, te vas a ensuciar. ¿Y? ¿Acaso el aire de la ciudad está limpio? Y mirá, no me dejes empezar. Porque el aire te lo metés bien en el fondo de los pulmones. Y con los pies es mucho más fácil. Volvés, te los lavás y listo el pollo.

Si te cabe hacerlo como un cabeza, usá un balde o el bidet.
Y si te cabe hacerlo cual persona señoral usá la bañera o el toilette.

Sacate los ates.
Zapate los zapatos y caminá. Sentí cómo la mugre se impregna en tu piel. No importa, que no te importe. Después la limpiás. No te hagas drama, dejá las obsesiones de lado. Es principalmente tierra y pelo, nada del otro mundo. Nada con lo que no te hayas ensuciado antes. Nada con lo que no te vayas a ensuciar después.

Sacate los pies.

Si fuera por mí, viviría en bolas.