Mlástico. - 2014 9 23

Hay algo en los elementos que usamos para vivir que tiene cierta correlación con cómo vivimos.
Tomemos una persona llena de plástico, por ejemplo.
¿Qué está haciendo de su vida?
¿Qué desea una persona llena de plástico?

Una posibilidad es que esté sancionando su existencia. Condenándose a tratar de no plantearse el problema del paso del tiempo en los seres vivos. Quizás le gusta particularmente ese pendejito de veintidós que la mira tanto y le hace sentir cosas tan superficiales.

El plástico te inunda la existencia de una forma que es exacta: te plastifica. Te congela en el tiempo. Te llenás de plástico y -aún siendo este suave, moldeable, flexible, mordible- te congelás en el tiempo.

Es decirle a la Muerte que no querés. Que no te animás.
No querés aceptar que te vas a morir y te llenás la boca de gilada sin siquiera haber empezado a formular una palabra.

¿Cómo son las palabras de las personas cuyas bocas están llenas de plástico?
Primero y ante todo, hablar con una boca llena de plástico debe ser una experiencia rara. Insípida. El plástico tiene olor y gusto, pero es ese gusto prefabricado, soso, falto de carácter. Justamente es una experiencia que sucede más fenómenicamente por un canal visual, más que olfato-gustativo. 

Mirame. Mirá qué bien que estoy. Si viniera con tapa me podrías guardar con media docena de empandas adentro, en el freezer.

¿Qué es la madera, por otro lado?

La madera es, ante todo, una textura, un color, un olor particular. El gusto también.
La madera se lleva bien con todo. Con todos los otros elementos y, particularmente, con el tiempo. La madera envejece; muere, sí, pero en el proceso de llegar a su muerte se curte y eso le aporta belleza. Claro que, a una pata de palo, prefiero una pata-muslo. 
Y es el subproducto directo de algo que vemos acá afuera, allá afuera, que es el Mundo de la Naturaleza. Tiene solo un par de pasos intermediarios en su proceso productivo desde la materia prima a su presentación final. Y, justamente, una de las cosas que más se aprecia sobre el producto final es cuánto resembla todavía al carácter de su composición cuando era todavía árbol.

Entonces: plástico y madera. Dos elementos. Uno hecho por y para las personas. El otro un producto casual de la Naturaleza.

Madera y plástico.

Hoy, como tantas otras veces, me doy el lujo de escribir sin llegar a alguna parte.