Hoy ya no te amo. - 2014 8 29

La fantasía es un lugar al cual puedo volver una y otra vez y siempre está fresca.

Siempre está tierna, recién salida del horno, jugosa. Siempre la espero diez minutos antes de morder.

Sea jugo de carne o pintura lo que brote, la fantasía siempre está despierta. Sea jugo de carne sobre la pintura o pintura sobre jugo de carne.

La fantasía es independiente de la mirada. La mirada tiene ojos y la fantasía es invisible.

Yo ayer te amé por última vez.
Mis canales de energía están intactos, mi afecto es atemporal y mi deseo no me pide explicaciones.
Ayer te amé por última vez y hoy ya no te amo.
Hoy ya no te amo y lo hago con una sonrisa.
Porque sé que vas a entender, que no es falta de amor lo que me lleva si no necesidad de trasladar mi cuerpo hacia las cosas mismas. 
Hoy ya no te amo y, esta vez, lo hago por mí.
Porque puedo vivir en distintos mundos con distintas fantasías pero esta, hoy, baja el telón acá. Y ya no me pregunto si esto fue una historia o es tan solo un capítulo. Porque si bien me respondí, y sabiendo que la respuesta no la produje yo -porque no sé de dónde vino, pero genuinamente no la produje yo- esa pregunta y esa respuesta es mejor devolvérselas al viento.

El viento indómito es el lugar del mundo donde uno acepta que el futuro no se puede nombrar. 
Y hoy yo elijo des-nombrar ese futuro, contemplar su estado de no saber, abrazar al vacío con una sonrisa y mirarlo como quien mira un sector particular de cielo.

Ayer elegí no amarte por vos.
Hoy elijo no amarte por mí.
Ya no te amo y, de todos modos, estoy feliz.