El amor es dar lo que no se tiene a alguien que no lo quiere. - 2014 8 9

Subimos a la montaña y miramos hacia el Sol.
El Sol nos miró y nos sonrió. Nosotros nos sonreímos y le sonreímos al Sol.
Al poco tiempo vino una tormenta. Y no supe qué hacer con ese Sol y tu sonrisa. 
¿Qué hago con el Sol y tu sonrisa cuando por dentro no sé qué hacer conmigo mismo?

Yo decidí.
Decidí por mí y por vos, que mis infiernos son mis infiernos y que iba a cerrar el paraguas cuando fuéramos a ver al Sol.
Decidí porque vi la luz del Sol y la tuya, vi tu sonrisa y tu mirada. Vi un alma hermosa y decidí que iba a pausar mis infiernos para subir con vos a la montaña.
Y subimos a bañarnos en Sol. Yo estaba caído y vos quizás no sabés qué hiciste. Pero algo hiciste y eso para mí es el Sol. Suena "Poles apart" de The Division Bell y no puedo evitar llorar, porque ahora quizás no estás pero estuviste. Y quizás no sabés qué hiciste. Yo tampoco lo sabía porque no tenía manera de expresarlo o saber que era lo que me parecía correcto. Caminaste. Caminamos. Me hiciste la gamba. Nos acompañamos. Sí, yo sé que también tengo luz, pero estaba titilando, por momentos apagada y vos decidiste verla y caminar hacia el Sol. Y quizás no sabías qué hacías.

Así aprendimos a querernos de cierta forma juguetona. Con la mirada y la sonrisa, la vida se hace divertida y misteriosa.

Yo fui mejorando. Me empecé a sentir mejor. Y ahí pasó lo que pasa, que ahora, de alguna manera, llegó un momento de apagarte vos y no estar. Y lo más triste y alegre en este momento es que quiero decirte que te amo y también siento que tengo que esperar. Que no sabemos. Y sabemos que no sabemos. Vos estás ahí y yo cuando pienso en vos no puedo evitar amarte. Pero tengo que esperar. Me mata la espera. Me mata. No puedo ser poético. Me aflige tener que respetar a conciencia los espacios porque siento unas ganas inmensas de amarte con pasión. Pero siento que tengo que esperar porque no es un buen momento para vos y lo último que querría es que ese amor se convierta en una pregunta que ahora sabés que no querés responder. 

Ni yo ni vos sabemos qué va a pasar. Yo estoy y te banco. Cada día me tomo un ratito para mandarte amor y buenas vibras. Si llegan, genial. Si las recibís, genial. Si las aceptás, genial. Y si no también. Y si ya fue, también, va a estar todo bien. Pero no quiero irme de esta montaña sin iluminarte con mi Sol y decirte que te amo. Te amo sintiendo que hiciste algo que quizás no conocés y te amo sintiendo que yo en ese momento quería no quererlo porque no sabía cómo quererlo. Te amo porque no hiciste ningún acto heroico, actuaste con corazón y eso es todo. Si mañana seguimos jugando al amor, voy a ser feliz. Porque somos dos almas libres en el mundo de los espíritus y el amor puede ser un amor libre, con un propósito profundo y con sonrisas y espacios. Y si mañana terminamos el juego, yo solo pido el penúltimo o último turno para decirte que te amo y voy a llevar un "mí" de "vos" en una parte muy, muy especial de mi corazón.

...

2014 8 15. Y finalmente, mi expresión de amor llegó a destino. Ella no quería vernos más hacía unas semanas. La llamé para saber cómo andaba y demás, me comentó por WhatsApp lo que pensaba y le pedí de verla para despedirnos como creo que corresponde. Dijo que no quería. Insistí en llamarla. Accedió. La llamé. Terminé contándole lo que le quería contar en persona por teléfono. La odio un poco porque no tomó la iniciativa de dejarme ella y esperó a que yo la contactara para decírmelo. Pero bueno, yo también estoy loco y parte del juego de la locura es no saber qué carajo le está pasando al otro.

Chau, Polly. La puerta se cierra y queda sin traba. Voy a aprender a des-amarte y voy a estar bien. Y si bien ahora voy a dejar de amarte, te voy a llevar en una parte muy especial de mi corazón. Chau.

...

2014 8 17. Hoy te amo un poquito menos que ayer. No me atrevo a decir que ya no te amo, pero me estoy sintiendo bien. En realidad... ¿para qué mentirte? Yo puedo amarte sin que me ames y puedo amarte sin que estemos juntos. La decisión de dejar de amarte no es por mí. Es por vos. Yo siento que te dio miedo sentir que "se te venía mi amor". Sentir que el Sol empezaba a pegar fuerte y el viento te llenaba de arena el pelo. Es loco porque yo siento que vos de todos modos me amaste. Por lo menos hasta que te diste cuenta de mi amor. Y eso es más loco. Y es más y más loco todavía que si bien no puedo entenderlo del todo, lo comprendo porque entiendo lo que se siente sentirse deseado y yo también tuve problemas en mi vida con eso.
Yo siento que me amaste, me lo dijiste y me lo hiciste saber. Para vos fue fácil, fue un juego alegre porque del otro lado todavía yo no estaba. ¡Fue honesto! No dudaría nunca de ello. Y cuando te diste cuenta que yo te empezaba a amar... Uy. No. Pará. Uy uy uy, pará. No estaba preparada para esto. No... no. No puedo. Perdón pero no puedo. Me tengo que bajar.

Y está todo bien. Ahora hay una sola pregunta que me queda por hacerte, pero depende de si vos te hacés responsable por lo que sentís y aceptás que para mí es importante el simbolismo de despedirnos con un abrazo. Llegado el caso, vendrá mi pregunta.