Otoño hace mirar hacia adentro. - 2014 3 25

Hace muchos años (de esos "muchos" que rozan los dos dígitos), un amigo me convidó un pensamiento sobre el clima y las estaciones: en verano nos desropamos para poder acercarnos. Invierno invita a abrazarnos, a que los cuerpos se encuentren.

Y que los cuerpos se encuentren también es encontrarnos en los cuerpos. 

¿Dónde está mi cuerpo?

Lo veo zumbando un poco fuera de foco. Tiene cierta inquietud, tan pueril como incipiente. Cosas que no me interesan pero sin las cuales no puedo interesarme.

¿Dónde hacer foco?

Me busco y no me encuentro, o no empiezo, o me cuesta empezar. Me siento perdido, estoy acá pero estoy pensando en que, quizás, debería estar allá. Y "allá" es una meta o un objetivo que todavía no alcanzo, porque me cuesta empezar. 

¿Dónde buscar?

El frío me hace mirar hacia adentro. Otoño hace mirar hacia adentro. Amo y existo en el Mundo y también tengo que buscarme. Siento que no estoy, o quiero ver dónde.

¿Por qué no siento el frío?

Caminar me hace pensar e imaginar cualquier destino. El frío me pregunta dónde está el calor. Tirar más leña, ponerse un "pongo", tomar un té. Es otoño.