"Lo que pasa es que..." - 2010 5 15

Súbita escritura, algo apurada, presta a la intencionalidad de partir dentro de escasos minutos hacia el aposento de la Marianeidad (la casa de Mariano).
En fin (primero confundí la "f" con una "g"... hace mucho no tomo gin), el otro día en la comisión de Psicología Institucional (definitivamente inauguró un espacio de reflexión particular para este blog) se abría una discusión en relación a las formas de utilizar el discurso.
Yo me considero una persona que le gusta y le interesa estar atento a cómo habla (hablando de mí y de todos y todas). O sea, en algún punto, en mi vida cotidiana me gusta tratar de hacer algún tipo de reflexión (o hablar con reflexividad -o asociación libre-) acerca de la forma en que empleo el lenguaje para comunicarme. La forma, no un por qué o explicaciones demasiado profundas, sino fijarme qué palabras se emplean... investigar un poco de etimología o hacer algún tipo de lectura en términos de discursividad.

Hay dos palabras que me encantan. Las odio, no me gustan, pero me encantan. Bah, ahora que lo pienso, hay más, pero hay dos palabras que encabezan la lista de palabras que creo se emplean para despersonalizarse uno como agente locutor. Una es "se" (obviamente yo entro dentro de la despersonalización y la empleo con variable conciencia de ello), la otra es "lo".
Y hay una expresión que asesina mi ética, estrangula mi moral, me pone la atención al mango y marca determinados prejuicios acerca del tipo de respeto y confianza que establezco a partir de la forma de hablar (mía y de otros). Es la expresión "Lo que pasa es que..." que yo particularmente, en este escrito, empleo a modo figurativo en torno a hacer algún tipo de explicación acerca de algún tipo de situación, una explicación que gira en torno a "lo", palabra interesantísima que a mi modo de ver, procura ilustrar determinado "estado de cosas" de la situación de la que se habla.
Es decir, "lo", "lo que pasa", decir "lo", es englobar "eso que pasa", que es un algo, algunas veces más indeterminado, algunas otras más interdeterminado, es englobarlo en un algo, que es esa construcción que sigue a "que pasa...". "Lo que pasa..." es tal cosa. Y en ese "tal cosa", me parece que muchas veces caemos en los más sutiles y jugosos reduccionismos. Por si las dudas: ¿qué es un reduccionismo? Para mí es tratar algo sumamente complejo como si fuera algo simple. No digo que sean siempre malos (explicar la teoría de la gravedad de Newton con el ejemplo de las manzanas es sumamente gráfico e ilustrativo y a la vez es reduccionista).
Entonces, "lo que pasa...", como si hubiera un el algo que pasa, algo apresable de forma definitiva en el lenguaje, algo capturable por el discurso de la persona que emplea la frase.
Una idea de "lo que pasa" como algo definitivo, total, de lo cual uno es agente, portavoz, representante, dilucidador, analizador.
¿Qué es "lo que pasa"? Para mí, "lo que pasa" es siempre "algo que pasa". Dos cosas, de seguro, se desprenden de esta variante: una es que efectivamente, no puede "no pasar algo", no puede pasar nada, siempre hay algo que de alguna manera es capturado, mínimo a través de la convergencia que hace de tal situación indescriptible en términos de facticidad un hecho figurable en una indescifrabilidad. Es decir, para hacerla corta y concreta: siempre pasan cosas. Y la segunda cosa "que pasa", valga la ironía de mi empleo de la frase, es que es "algo": no es un todo ni una nada, pero sobretodo, no es una explicación total. Es un "algo" que pasa dentro de una marea de "cuestiones que seguramente pasan", y para mí ahí está mi posicionamiento personal dentro de la frase: "algo que pasa" es "la lectura que hago en términos de llevar el involucramiento en tal situación hacia la figuración en términos de una posibilidad, por medio del lenguaje", es decir, que aquello que yo viví, vi, poniendo el verbo que sea para cada situación particular, lo que hago, al enunciar "algo" es objetivar que es un algo dentro del "todo" de cuestiones que yo me imagino podrán "haber pasado" (es decir, podrán ser objeto de construcción lingüística).
Algo curioso (casi pongo "lo curioso") es que muchas veces se usa "Lo que pasa es que..." en peleas, en discusiones. Entonces se llega al terreno de la lucha de subjetividades, una lucha sin sentido a favor del Empirismo: "No, lo que pasa es tal cosa, no tal otra". Lejos de ponerme en una posición pelotuda de "las dos cosas son válidas", sino deconstruyendo la idea de que ello que alguien identifica como que pasa no es un "lo" sino un "algo".
"Lo", para mí "lo" es una suerte de obturación en el universo de significancias y significados posibles. Es decir: "es esto y nada más".
En cambio, un "algo", para mi es una apertura a la vez que una toma de conciencia, ante todo, de que eso que quizás yo pueda vivir como un "lo", es una brisa en un viento, una gota en un lago, una chispa en un fuego, eternamente críptico, indescifrable, mas no por eso incomprensible.
Bueno, no sé, es la primera vez que escribo sobre este bocadillo del lenguaje, lo vengo lustrando hace añares y es la primera vez que se me ocurre sentar a tratar de enmarcarlo en una narración.
Primer bocadillo de ese bocadillo.

Se alquila depto 2 amb. amoblado en Miller y Av. Monroe $1800 x mes (dos o más meses)

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MILLER 2515 3º Piso Dpto. B Esquina Monroe
Con vista al frente, a la plaza Marcos Sastre

Departamento de 2 ambientes, amoblado Superficie 50 m2
Para una o dos personas adultas, sin animales.

Amoblado con:
Living comedor: mesa, 4 sillas, 2 silloncitos, televisor con cable,estufa de tiro balanceado, teléfono fijo.
Pasillo: placard con vajilla.
Dormitorio: 2 camas de 1 plaza, 2 mesas de luz, teléfono fijo, estufa eléctrica, placard.
Cocina: mesa de cocina, heladera con freezer, lavarropas, vajilla de cocina.
Baño: totalmente instalado.
Balcón a la calle: tendedero.


Alquiler
Contrato por uso temporario:
15 días: $1300
1 mes: $2000
2 o más meses: $1800 por mes.
El costo incluye expensas, servicio de televisión por cable y agua.
Se cobra en efectivo, por adelantado, por el tiempo que estima alquilar el interesado. Es decir, si el inquilino o inquilina alquila por 3 meses, se cobra por adelantado $5400.
A su vez se requiere un depósito de garantía que equivale a un mes de alquiler. El mismo se reintegra finalizado el contrato, con las respectivas deducciones en caso de desperfectos o faltantes en el departamento.

Actualización del costo
Finalizado el tiempo estipulado en el contrato original el inquilino deja el departamento o si continúa ocupándolo se pacta un nuevo valor por el período de tiempo que estime ocuparlo.

Para pedir más información y/o arreglar una visita al departamento contactarse con Héctor González al (011)4544-5872.

También puede contactarse por mail: gonzaleandro@gmail.com

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