Pertenezco a la Tierra - 2010 12 6

Allí donde hay sombras, se dibuja lo palpable, el contorno del mundo, la tierra en acción.
Hacia el horizonte prevalece sabio y profundo el monte, la sierra, con sus cauces y sus senderos y sus actos de coraje en armonía con el tiempo.
¿Cómo no sentirme uno con las plantas, el agua, la tierra y las rocas? ¿Cómo no querer amarlas con mi acción?
Si camino por sus venas, soy parte de este mundo inexplicable; cada paso que dé sobre esta tierra desnuda significará, para mí, reconocerme como pequeño bocado, de mi especie, en este proyecto anónimo e indefinido que desborda cualquier dimensión imaginable.

aMok - 2010 12 6

"Performer" - Belén López.

Hace unos cuantos findes vengo yendo -sutil paradoja resortística- a Barrancas de Belgrano a tocar mi cajón peruano. El finde pasado fui y entre las personas que a veces se acercan a mirar, a sonreir y a preguntar, se acercó un grupo de chicos con una cámara de video. Eran en su mayoría estudiantes de Diseño Gráfico de la UBA (FADU) y estaban haciendo un corto, que era el trabajo de una de las chicas -Belén-. El corto, según me explicó Santiago, trataba de 'performance art', algo que se podría definir como arte en acción con la realidad cotidiana. Consistente con ese lema, me preguntaron si había problema en grabarme tocando el cajón y sumarle el toque de performance art que estaban buscando; que la voluntaria con la cual se movían bailase al son del ritmo. Obviamente me copé y Belén ofreció pasarme el corto del trabajo, una vez listo.
Tiene bastante de espontáneo, me gusta, "mi" parte no pudo quedar con el audio de lo que yo tocaba pero la verdad estuvo bueno.
Comparto el trabajo de Belén en mi pequeño espacio, con un sutil tinte a egopublicidad.
¿Que lo disfruten?


Performer - Belén López.




Belén me pasó finalmente los videos originales de mi parte de la contribución al corto. Todavía no los escuché, pero aprovecho para compartirlos también por acá.
No veo la hora de llegar a mi casa a la tarde para ver cómo sueno, ja!
¿¡Que los disfruten!?




"Hola Verónica, mi nombre es Leandro, de la consultora Direcciona. Recibimos tu currículum para un puesto de Asistente de Mesa de Dinero. Me gustaría conversar sobre tu experiencia laboral y contarte la propuesta. Te dejo un teléfono para que te comuniques, es xxxxxxxx; mi nombre es Leandro, mi interno el xxx y en caso te atienda el contestador, por favor dejame un mensaje y me contactaré a la brevedad. Espero tu llamado, gracias."

Cosa - 2010 9 11

"Cosa": término que designa universalmente cualquier... cosa.

Arturo Frondizi en mi fondo de pantalla - 2010 9 4


Bueno, hace mucho que lo veo ahí, posando humildemente en la foto que le saqué a una hermosa diente de león en la Plaza San Martín, Malargüe, Mendoza, hace dos veranos.
No puedo evitarlo, un día revisando la barra de tareas lo vi; me vio; nos vimos y decidimos no omitirnos. Lo más gracioso es que no es que me la pase leyendo sobre historia nacional, sé muy poco... pero siempre me quedó grabada cierta tapa de libro de Félix Luna, hablando -qué raro- sobre los hechos de nuestra patria. Y en esa tapa, en la portada, posaba él, con su mirada, sus anteojos y su pelada a los 3/4.
Si no lo ven, no se preocupen: a mí me patina un toque la creatividad (tengo un post pendiente donde cuento cómo aluciné que me convertía en una media naranja -literalmente- echado en mi cama).
¡En fin!


Ahora que lo pienso, este post tiene cierta reminiscencia a "El pibe polenta".

Los dos faros - 2010 7 27

Supongo que hay ciertas reminiscencias de los primeros rastros de aquellos primeros sabores que cierta vez logramos conducir hacia ese pinball gustativo que es nuestra lengua. Ciertas épocas, eternas pero también periódicas, tangenciales, donde uno le agrega alguna rampita por ahí, alguna lucecita por acá, y voilá, uno descubre una nueva manera.
Hace mucho no caminaba. Para mí, caminar es algo así como meditar. Digamos, caminar para mí es una forma de volar; mi cuerpo adquiere un estado de coyuntura con el Mundo que me une de forma indisoluble. Suelo magnetizar mis piernas con el suelo, imprimiendo una gama de zancadas métricas allí donde la esperanza avanza.
Las luces en las noches siempre son salvajes. Una luz en un lugar donde no se ve siempre es sutil.
Los papeles en las noches valen doble. Un papel, o dos, o cuatro, u ocho, o dieciséis. Y si vienen con tresillo, mucho más interesantes. Una calesita galopante de melodías al compás de los dedos.
La mirada es ante todo, una de esas luces. O dos. O cuatro. Y si algo arremete en la oscuridad, es aquella fusión entre las pupilas dilatantes y el instante en donde el espesor de lo negro va abriendo paso a leves tonos grisáceos, que van contorneando sombras cada vez más figurables. Allá está ella. Esta es mi mano. Este es mi ego.
Las cejas, las cejas siempre acompañan. Las cejas son como los carteles de publicidad que ahora tuvieron que sacar de la avenida Cabildo. Son una manera de decir que abajo hay algo. Algo para ver, algo para entrar. Y uno entra a muchas situaciones a través de la mirada. Y la mirada entra a través de muchas situaciones.
Anteayer me miré, me miraron, miré, nos sonreímos y aprendimos a no hablar. El faro da la vuelta con su luz cíclica, orbitando hacia el océano nebuloso y profundo. Del mar, ni hablar.
Supongo que hay ciertas cuestiones que se desembarcan totalmente de la faz del planeta cuando uno puede darse el lujo de respirar el aire. La mirada está en la película de brillo que se forma en la mirada. Allí reside y desde allí ilumina, como un faro, el océano de sombras, las cuevas de las luces.

P de Sicópata - 2010 6 18


(Hace mucho tiempo, desde que empecé a tomar el colectivo 127 para volver de la facu, comencé a notar una inscripción en aerosol en una pared en una de las calles del recorrido. "P de Sicópata"... supuse que es (y lo es) una banda. Pero más allá de la banda (no escuché su música) me gustó el juego en el nombre. Para mí es una psicopateada.)

"Lo que pasa es que..." - 2010 5 15

Súbita escritura, algo apurada, presta a la intencionalidad de partir dentro de escasos minutos hacia el aposento de la Marianeidad (la casa de Mariano).
En fin (primero confundí la "f" con una "g"... hace mucho no tomo gin), el otro día en la comisión de Psicología Institucional (definitivamente inauguró un espacio de reflexión particular para este blog) se abría una discusión en relación a las formas de utilizar el discurso.
Yo me considero una persona que le gusta y le interesa estar atento a cómo habla (hablando de mí y de todos y todas). O sea, en algún punto, en mi vida cotidiana me gusta tratar de hacer algún tipo de reflexión (o hablar con reflexividad -o asociación libre-) acerca de la forma en que empleo el lenguaje para comunicarme. La forma, no un por qué o explicaciones demasiado profundas, sino fijarme qué palabras se emplean... investigar un poco de etimología o hacer algún tipo de lectura en términos de discursividad.

Hay dos palabras que me encantan. Las odio, no me gustan, pero me encantan. Bah, ahora que lo pienso, hay más, pero hay dos palabras que encabezan la lista de palabras que creo se emplean para despersonalizarse uno como agente locutor. Una es "se" (obviamente yo entro dentro de la despersonalización y la empleo con variable conciencia de ello), la otra es "lo".
Y hay una expresión que asesina mi ética, estrangula mi moral, me pone la atención al mango y marca determinados prejuicios acerca del tipo de respeto y confianza que establezco a partir de la forma de hablar (mía y de otros). Es la expresión "Lo que pasa es que..." que yo particularmente, en este escrito, empleo a modo figurativo en torno a hacer algún tipo de explicación acerca de algún tipo de situación, una explicación que gira en torno a "lo", palabra interesantísima que a mi modo de ver, procura ilustrar determinado "estado de cosas" de la situación de la que se habla.
Es decir, "lo", "lo que pasa", decir "lo", es englobar "eso que pasa", que es un algo, algunas veces más indeterminado, algunas otras más interdeterminado, es englobarlo en un algo, que es esa construcción que sigue a "que pasa...". "Lo que pasa..." es tal cosa. Y en ese "tal cosa", me parece que muchas veces caemos en los más sutiles y jugosos reduccionismos. Por si las dudas: ¿qué es un reduccionismo? Para mí es tratar algo sumamente complejo como si fuera algo simple. No digo que sean siempre malos (explicar la teoría de la gravedad de Newton con el ejemplo de las manzanas es sumamente gráfico e ilustrativo y a la vez es reduccionista).
Entonces, "lo que pasa...", como si hubiera un el algo que pasa, algo apresable de forma definitiva en el lenguaje, algo capturable por el discurso de la persona que emplea la frase.
Una idea de "lo que pasa" como algo definitivo, total, de lo cual uno es agente, portavoz, representante, dilucidador, analizador.
¿Qué es "lo que pasa"? Para mí, "lo que pasa" es siempre "algo que pasa". Dos cosas, de seguro, se desprenden de esta variante: una es que efectivamente, no puede "no pasar algo", no puede pasar nada, siempre hay algo que de alguna manera es capturado, mínimo a través de la convergencia que hace de tal situación indescriptible en términos de facticidad un hecho figurable en una indescifrabilidad. Es decir, para hacerla corta y concreta: siempre pasan cosas. Y la segunda cosa "que pasa", valga la ironía de mi empleo de la frase, es que es "algo": no es un todo ni una nada, pero sobretodo, no es una explicación total. Es un "algo" que pasa dentro de una marea de "cuestiones que seguramente pasan", y para mí ahí está mi posicionamiento personal dentro de la frase: "algo que pasa" es "la lectura que hago en términos de llevar el involucramiento en tal situación hacia la figuración en términos de una posibilidad, por medio del lenguaje", es decir, que aquello que yo viví, vi, poniendo el verbo que sea para cada situación particular, lo que hago, al enunciar "algo" es objetivar que es un algo dentro del "todo" de cuestiones que yo me imagino podrán "haber pasado" (es decir, podrán ser objeto de construcción lingüística).
Algo curioso (casi pongo "lo curioso") es que muchas veces se usa "Lo que pasa es que..." en peleas, en discusiones. Entonces se llega al terreno de la lucha de subjetividades, una lucha sin sentido a favor del Empirismo: "No, lo que pasa es tal cosa, no tal otra". Lejos de ponerme en una posición pelotuda de "las dos cosas son válidas", sino deconstruyendo la idea de que ello que alguien identifica como que pasa no es un "lo" sino un "algo".
"Lo", para mí "lo" es una suerte de obturación en el universo de significancias y significados posibles. Es decir: "es esto y nada más".
En cambio, un "algo", para mi es una apertura a la vez que una toma de conciencia, ante todo, de que eso que quizás yo pueda vivir como un "lo", es una brisa en un viento, una gota en un lago, una chispa en un fuego, eternamente críptico, indescifrable, mas no por eso incomprensible.
Bueno, no sé, es la primera vez que escribo sobre este bocadillo del lenguaje, lo vengo lustrando hace añares y es la primera vez que se me ocurre sentar a tratar de enmarcarlo en una narración.
Primer bocadillo de ese bocadillo.

Se alquila depto 2 amb. amoblado en Miller y Av. Monroe $1800 x mes (dos o más meses)

Depto 2 amb. amoblado en Miller y Av. Monroe $1800 x mes (dos o más meses)

MILLER 2515 3º Piso Dpto. B Esquina Monroe
Con vista al frente, a la plaza Marcos Sastre

Departamento de 2 ambientes, amoblado Superficie 50 m2
Para una o dos personas adultas, sin animales.

Amoblado con:
Living comedor: mesa, 4 sillas, 2 silloncitos, televisor con cable,estufa de tiro balanceado, teléfono fijo.
Pasillo: placard con vajilla.
Dormitorio: 2 camas de 1 plaza, 2 mesas de luz, teléfono fijo, estufa eléctrica, placard.
Cocina: mesa de cocina, heladera con freezer, lavarropas, vajilla de cocina.
Baño: totalmente instalado.
Balcón a la calle: tendedero.


Alquiler
Contrato por uso temporario:
15 días: $1300
1 mes: $2000
2 o más meses: $1800 por mes.
El costo incluye expensas, servicio de televisión por cable y agua.
Se cobra en efectivo, por adelantado, por el tiempo que estima alquilar el interesado. Es decir, si el inquilino o inquilina alquila por 3 meses, se cobra por adelantado $5400.
A su vez se requiere un depósito de garantía que equivale a un mes de alquiler. El mismo se reintegra finalizado el contrato, con las respectivas deducciones en caso de desperfectos o faltantes en el departamento.

Actualización del costo
Finalizado el tiempo estipulado en el contrato original el inquilino deja el departamento o si continúa ocupándolo se pacta un nuevo valor por el período de tiempo que estime ocuparlo.

Para pedir más información y/o arreglar una visita al departamento contactarse con Héctor González al (011)4544-5872.

También puede contactarse por mail: gonzaleandro@gmail.com

Fotos:

"Porque nosotros... algo" - 2010 4 12

A veces nos embarcamos con Fran en charlas llenas, repletas, embebidas y completamente desbordantes de cinismo y sátira acerca de cuestiones que a nuestro juicio, se merecen eso y mucho más. Léanse como ejemplos: la Cienciología, las teorías conspirativas que involucran seres antropomórficos y cuestiones antropocéntricas, el enarbolamiento y sacralización de ideales inconsecuentes con las acciones, etc.

Llega un punto de la sátira y el cinismo, especialmente en las teorías conspirativas, donde me anduvo brotando siempre la misma idea acerca de la estructura básica de cualquier teoría conspirativa, paranoide, megalómana y demás.

En algún punto, todas las ideas, planteos y series de misterios develados pueden leerse bajo una simple frase: "Porque nosotros... algo".

Si es verdad que fuerzas alienígenas mantienen el control de la Tierra y nos intentan controlar mentalmente día a día... es porque nosotros... algo. Porque nosotros "nos lo merecemos", porque nosotros "somos importantes", porque nosotros "somos". Somos algo, algo de lo cual es digno ser precavido y cauteloso, porque... algo.

Si creemos que un Imperio de hace cientos de años (con mi total respeto a dicho Imperio) develó que el mundo se va a ir a la mierda en el 2012 (¡oh casualidad, dentro de dos años!), y nosotros somos los que podemos salvarlo, o los que podemos denunciarlo, o los que lo causamos... es porque nosotros... algo.

Si creemos que tenemos una capacidad que nos permite comunicarnos con seres de otro planeta, seres curiosamente antropomórficos, si creemos ser dignos de sustanciable atención, siendo miserables moléculas de polvo en un espacio cuya dimensión escapa totalmente a nuestra representación... es porque nosotros, como raza... algo, y probablemente, estén esos "elegidos y elegidas", esos "iluminados e iluminadas", que por alguna razón misteriosa pero cósmica, llegaron a desarrollar o sumergirse en el encuentro con... algo. No importa qué, eso se puede rellenar y construir con cualquier cosa.

No sé, hace mucho no expreso mi cinismo por acá. Por eso me gusta tanto South Park. Despliegan y renuevan en cada capítulo la genial capacidad de mirar con un ojo totalmente crítico todas esas posturas, todas esas idealizaciones de la raza y los juegos en el discurso.

En una de las clases de Psicología Institucional (mi última materia para recibirme de psicólogo -¡wiii!-) el docente, Pablo Varela, comparaba el marxismo con el planteo que hace Bourdieu acerca del "devenir de la Sociedad". Según entendí (desconozco totalmente el marxismo pero voy a tratar de citar a mi docente), "para Marx habría una finalidad última en la lucha de clases sociales", mientras que para Bourdieu (ahora sí hablo con cierto conocimiento) no hay una finalidad o determinación en lo que él llama "lucha de poderes", sino que es un juego que siempre se renueva y no lleva específicamente a alguna parte, sino que "lleva a" en la medida en que "es jugado".

Yo comparo esta distinción, adheriendo a la postura de Bourdieu, en preguntas de la vida del estilo de "¿A dónde vamos?"... y, la verdad, para mí, no tenemos la menor idea y probablemente la pregunta misma carezca de sentido, ya que apresar lo que entenderíamos como Destino de la raza, de toda una raza en un planeta en un Sistema galáctico, apresarla bajo una frase -contrucción de una megaconstrucción humana, el Lenguaje- sería totalmente ingenuo. Claro que podemos jugar a hacer de cuenta que con palabras podemos aprehender misterios del Universo (que seguramente los haya, pero ¿quiénes somos nosotros para creer que podemos conocerlos?).
Bueno... nada, ya sacié bastante mis ganas de ubicarme como persona, humano, perteneciente a una raza que se esfuerza bastante por desbordar con Simbolismo lo que escapa a su comprensión. En todo caso, un ideal que me parece aceptable es: seamos humanos, comprendamos lo incomprensible de lo incomprensible, lo incognoscible de lo incognoscible.

Aaahhhhhh....

Los espejos los llevo alimonados - 2010 4 2

Aquellos espejos que me devuelven mi "algo" a la -1, son como representaciones que brotan y se cocinan con rodajas de limón adhosadas a mi espalda. Y así sean espejos que reflecten oscuridad y nada o den forma cóncava a esas rodajas convirtiéndolas en sombrillas posando en una arena lisa y color beige, siguen siendo mis espejos. Esos, sesos, espejos, espesos; sesos espesos. Sesos cien pesos, alimonados, seis pesos.
Se me siente alimonado, justamente, en determinados momentos de diálogo interior en donde la identifico a ella, que soy yo y mi recuerdo y proyección de ella; le hablo y ella me contesta. Y aunque la tenga a mis espaldas y solo pueda ver sus pies, reconstruyo su mirada detrás de esos anteojos, su sonrisa cuando llego a algún lugar de mí que despierta mis mejores ganas de reírme de mí mismo.
Los limones me gustan, son simpáticos y brindan un nivel de acidez que rima con lucidez; eso es, hacen que cualquiera se ponga a remar en dirección de la luz de algún faro lejano, distante pero firme.
"Li", recuerdo, es una medida de distancia china.
Y bueno... "Mon", a lo primero que me recuerda es a Thelonious Monk.

Cañón del Arcoiris - Talampaya, La Rioja - 2010 3

Cañón del Talampaya - Talampaya, La Rioja - 2010 3

From 2010 3 - Viaje a San Luis y La Rioja


From 2010 3 - Viaje a San Luis y La Rioja

Al encuentro - Talampaya, La Rioja - 2010 3


Mientras subo la foto se me da por escribir algo, esperando.
Esperando al encuentro con la foto, con aquel momento de vista hacia el horizonte.
El horizonte, ahí, es una metáfora de algo; del tiempo, de un proyecto, de un devenir; de otro horizonte.
Me parece que todo horizonte es un abrazo al mundo, aunque no cualquier abrazo; por lo menos con los ojos; vislumbrar, fijar la vista allá a lo lejos, surcar con osadía la distancia geográfica que se elonga entre el límite de nuestra mirada y la punta de nuestra nariz. Es un ida y vuelta de nuestra distancia hacia lo infinito que está ahí, en cada momento un poco más lejos, cada vez que nos acercamos.
Abrazo al mundo, una forma de decir con el mirar que estamos viendo, observando; abrazo al mundo, con los ojos, que lo deja intacto pero surcado. Tal como se ve en la foto, sin rastros de pisoteadas en el suelo pedregoso; transitado, mas con cierto sobrevuelo, cierta confianza en el diámetro que pueden alcanzar nuestras pupilas.
Hace un tiempo vengo viviendo algo que me complace; cierta... ¿idea? No, ciertas cuestiones, ciertas formas; sí, formas. Formas de... de vivir el cuerpo, creo.
Ayer pensaba la manera en que empleamos determinadas palabras para designar aquello que observamos; no lo materialmente poseso sino esencialmente cuestiones entre personas.
Lo que vengo viviendo, entonces, ahora que hago esa idea preliminar para algo que no es una idea, es un tránsito más apacible en mi interior, en donde se mezclan mis palabras y mi torrente sanguíneo. La sensación de que las palabras que pronuncio son parte de mi sangre, son esencialmente igualables a los movimientos que hago. Está claro para mí que eso es así, pero saberlo siempre no significó exactamente que yo lo sintiese genuinamente. Hace mucho no escribo algo acá, algo mío, algo "de" mí, un pequeño rastro, una identificación, una experiencia. Esto, particularmente esto escrito, es como si mi cúmulo de experiencias viniese abrazando ciertas ideas que ubiqué en algún horizonte mental del pasado. Las rutas siempre me proyectan a un horizonte. Una ruta, en el medio de la nada, la cuestión de una dirección arbitraria en el medio de lo ininterrumpido. La misma ruta que atravieso a dedo, la misma que de noche cambia singularmente su sentido para conformarse en una metáfora del camino de mis miedos y mis ansiedades más primitivos, aunados al inevitable destino de una ruta en la oscuridad: una nada formidable, apacible, silenciosa y débil... y un poco más allá, quizás cuando empiece a salir el Sol... un pueblo.

Nos fuimos de vuelta a estos atardeceres - 2010 3 8

Me iré.
Me voy.
Me estoy yendo.
Me fui.

La nube que estaba leyendo el libro - 2010 1 19

Mientras esperaba el colectivo, también vi un libro tota
lmente mojado y sucio en el medio de la avenida Monroe. Me hizo preguntar en parte, quién lo habrá estado leyendo: ¿habrá sido algunanube?





mAYÚSCULA - 2010 1 19

Recién, mientras esperaba el colectivo, tuve un momento de esclarecimiento.
Esclarezco ante todo el debido aporte del cd "Moon Safari" de Air.

En algún punto, el esclarecimiento fue simplemente un poco de luz. Digamos, no fueron sabias palabras ni algo (diferente de "nada") que pueda transmitir en Lenguaje; no por eso más simple... ni más complejo.
Supongo que si tuviera que ponerle algo que me lo trajera a lo Simbólico, algo que pudiese objetivar mínimamente la experiencia en signos y símbolos, seguro elegiría figuraciones que se diesen abrazos con la Naturaleza.

Y si le pongo "N", así, en mayúscula, no quiero reducir, no; más bien, es una "N" que me remonta a aquella "N" de "Me reconozco en este terreno": fluir con las fuerzas y las acciones que van más allá del control de la especie, siendo uno de la especie.

A medida que pasa el tiempo, el pasto de mi jardín toma más y más té de clorofila. El aloe vera ya se dedica a hacer lo que quiere. Es como aquellos artistas, filósofos, historiadores que llegaron a un punto tan cúlmine de su expresividad que prácticamente todo lo que hacen es arte y ya no necesitan mediar entre el cuerpo y las letras. Creo que en cinco años el cantero -predilecto por el Sol- de mi jardín va a tener un capítulo entero dedicado al aloe vera. Por ¿Dios?, qué planta más fiel y benefactora. También así la menta, presencia que debe parecer un bosque maldito para las hormigas.

Hace unos cuantos meses armé un compost en mi jardín. Le mando un guiño especial a Tali, cuya energía actuó como "Moon Safari" hace un rato. Un compost consiste básicamente en tirar residuos "verdes" en un tacho mezclado con tierra y lombrices, para que las lombrices coman el residuo y produzcan tierra fértil. Me gusta esto de presenciar cómo uno puede producir algo, disponerlo de forma tal que la Naturaleza haga lo suyo. Las lombrices me deben estar amando; tienen cáscaras de fruta, residuos de verdura, pan enmohecido, hojas, algún que otro caracol que ya no "es". Lo admito: una vez hasta le puse mierda de Teo. No sé si hice bien, pero para ser sincero, parece que los bichos se la lastraron porque no quedaron rastros de ella. Al final no puse mi pelo, no se lo pedí al peluquero y tampoco le pregunté. También podría llegar a ser una experiencia que podría derivarse en escenificaciones bastante bizarras: yo, cebándome, poniendo primero mi pelo... luego las uñas... y así, hasta que algún día enloquecería y pensaría que podría darle algo más genuino a la Tierra... ah, ehm... no, cierto que el compost no se beneficia de la proteína animal.

Mientras esperaba el colectivo, también vi un libro totalmente mojado y sucio en el medio de la avenida Monroe. Me hizo preguntar en parte, quién lo habrá estado leyendo: ¿habrá sido alguna nube?

La llave de tu otra puerta - 2008 5 20

aMok

Los diferentes somos todos iguales - 2010 1 7

Todos.
Somos todos iguales.
Los diferentes somos todos iguales.
Si se me escurre una palabra, una risa o un pedo, quizás la atmósfera se ponga sinestésica.
Y es que estoy acá, escribiendo en este garabato mental que bien puede escenificarse y figurarse con la madeja de pelos que me habita y de la cual soy propietario.
Madeja, madera, roble, árbol. Ser un árbol debe ser una de las existencias más serenas, pacíficas y almíferas en los recovecos de la Tierra.
Una rama, una hojita; así, en verano, gordita, rechoncha de clorofila, colgada super pancha, sin necesidad de protector solar, al tiempo que bienviniendo la sudoración divina esparcida equitativamente sobre un área geográfica de acuerdo a la presión atmosférica, humedad y demases factores.
Una hojita ahí y también fuera del árbol; quizás un pájaro, una hormiga, quizás el mismo viento que nos saca a pasear.
Y claro; ser una hoja sería eternamente purificador. ¿Y ser la lluvia o el viento?
Qué se yo, quizás ellos también son todos diferentes -y por eso iguales-. No sé, podría ser, más allá de la no reflectividad de determinado gradiente de luz que compromete a nuestro sistema perceptivo a categorizar de determinada manera las emanaciones de energía pertenecientes a cada elemento... ni importa, o importa un pedo, esos de los que vienen con la risa o la palabra.
Y no sé, quizás una carta de presentación podría pensarse a la manera de "ser un árbol". "Yo. ¿soy (o me gustaría ser) un árbol?" Sin que la pregunta sea decisiva entre el gustar y el ser, si no ampliando, abarcando ambas posibilidades contrastadas con la posibilidad de no serlo.
Lindo trabajo el de los árboles en la ciudad. Cosa seria, tienen que arreglárselas entre tanta maleza de carne y cemento, ganan un salario bastante miserable... y hablando del grado de reflectividad y no reflectividad... de repente me viene a la memoria el estudio del darwinismo sobre los comportamientos de selección natural en relación a distintas especies de mariposa.
No sé; el agua. Y sí... el agua. Sí, me estoy imaginando con mis tres termos ñoños, con sus respectivas calcomanías ñoñas y mi alma ñoña gritándole a la Tierra: ¡Sos tan hermosa!
Garabato, madeja, madera, elementos, pelos, hacer un pequeño desliz; quizás los pelos vuelvan a donde tienen que ir. Ojalá pudiera darle un poco de mi madeja de rulos a alguna oveja; no sé, a un carpincho, a alguna ardilla o algún gato usado de "conejillo de indias" por algún laboratorio. Qué se yo, al pasto, no sé, a algún lado. Me pregunto qué opinará el peluquero sobre tirar el pelo a la Tierra. Ni siquiera sé si le hace "bien"; lo que se dice, que realmente se beneficie. A lo mejor crece una planta con hojas verdes, ramas enruladas y canas en las raices.
No sé... pedos.

aMok