Pequeñas olas blancas - Parque de los Niños, 2009 9 11


Este día, todo estuvo en un lugar enigmático pero certero.
Jugamos a dar vuelta todo, a purificar lo Real, a volverlo nuevamente indescriptible.
Jugamos también a encontrar las voluntades más sinceras, entre pequeñas mezclas mentales de pasto y ollejo de naranja.
Una de las sensaciones más lindas, fue sentir que -aunque siempre, y ante todo- la Naturaleza era inminente a cada instante. Este pedazo de cielo, con esas nubes -pequeñas olas que llegan mansamente a la orilla-, era una superficie totalmente volátil y juguetona.