La ósmosis de la música en las células.- 2009 2 24

Determinados momentos, en el curso de relajación donde la vida en cuestión de espacios y tiempos se detiene momentáneamente.

El curso de los acontecimientos irrumpe en un espacio alternativo; los ojos palpitan la realidad exterior, resultando del parpadeo fotografías cegadoras de la iluminación del alma.

Las sonrisas son pero no importan, el cuerpo se mueve pero está detenido en un espacio.

La cabeza se inclina cuarenta y cinco grados y la sonrisa sigue siendo, los parpadeos se hacen más constantes hasta que la blancura del sonido se expande a su máxima expresión. En ese punto, los ojos están fuertemente cerrados y no importa el espacio ni importa el tiempo. Solo importa sentir que en ese momento, en ese instante, uno está siendo partícipe de una transportación hacia la infinitud que es la música. Hacia los tiempos arbitrarios y virtuales de un ritmo, hacia una melodía única que puede guiarnos por un instante como un libro nos puede guiar una vida.

Hay determinado instante en la música, determinado instante apocalíptico pero celestial, donde el cuerpo comienza a ser el sonido. Sólo hay que cerrar los ojos y dejar que el cuerpo empieze a encontrar su propio ritmo.


aMok

La Payunia - Pampas Negras (Malargüe, Mendoza)


Adjunto un par de fotos más, de esta área al sudeste de Malargüe.

El nombre Pampas Negras obviamente alude al color del suelo. Este es el primer tipo de paisaje que se veía ni bien adentrados en el Circuito de Volcanes de la Reserva La Payunia.







La Payunia - Volcán Payún Matrú (Malargüe, Mendoza)


Al sudeste de Malargüe, Mendoza, está ubicada una zona geográfica con alrededor de 800 volcanes. "La Payunia" es su denominación más común. Toponímicamente el nombre remonta al vocablo "payén", que en mapuche designa al cobre. Se dice que en los alrededores de los volcanes y por la zona solía encontrarse este metal.



Lo primero que impresiona de esta zona es el color característico del suelo: negro, producto de la depositación de roca volcánica en forma granulada a través de las erupciones volcánicas a lo largo de la historia.


A medida que uno se adentra en La Payunia encuentra otros dos colores predominantes: el rojo, también producto de la acción volcánica (el color se explica por el tipo de contacto que tuvo la roca con el agua y el aire), y el amarillo, que está predominantemente representado por la escasa vegetación que puebla el área. Cabe aclarar que es una zona extremadamente árida y por ello hay realmente muy poca vegetación, muy pocos pastos que logran crecer en ese suelo.



El paisaje que capté en esta foto logra retratar estos tres colores. Realmente fue muy impactante y sorprendente llegar a un lugar donde el suelo es negro, donde lo único que se ve a kilómetros a la redonda son volcanes de todo tipo, tamaño y forma.



El volcán que se alza en el horizonte es el Payún Matrú, con 3680 msnm.

A lo largo del tiempo iré subiendo más fotos de este paisaje lunático.


Hoy inauguro esta nueva "dimensión", que es esencialmente la contemplación al tiempo que la fusión y la copertenencia con todo aquello que es a lo largo de la historia de la Tierra: la Naturaleza en su expresión más pura y caótica, pero armónica y diversa. Pensé en denominarla "Pachamama"; para aludir al tipo de culto que se le hace a la tierra en muchísimos lugares del continente, pero luego me pareció más interesante recalcar que nosotros, ínfimos, somos parte de esta inmensidad. Que nosotros vivimos en este planeta, en este lugar donde existen este tipo de geografías hace millones de años. La sensación que me decanta a mí de todo esto, de contemplar la Tierra, es la de pertenecer, la de ser parte humilde pero segura. La de respetar el suelo que piso, respetar el curso del agua y en este caso, asombrarme por lo que puede resultar de la furia de un volcán.

Interludio - 2009 2 8

Tengo la cabeza un poco abombada de ideas.

Hoy intenté dos veces publicar algo que había reflexionado en la ducha.
Era una reflexión que giraba en torno a esta pregunta: ¿Por qué nos enojamos con las personas?
La primera vez que redacté estaba bastante conforme con lo que había escrito.
Lamentablemente, no sé qué toqué del Blogspot; no hubo vuelta atrás, no había ningún Ctrl+Z para salvarme. ¡¡¡Los Ctrl+Z no funcionan dentro de cuadros de texto de páginas web!!!

Así que me puse a escribirlo por segunda vez, sin ningún tipo de intención de reproducirlo ni imitarlo ni nada. Era volver sobre las ideas que habían danzado en mi cabeza en ese momento, de alguna manera que esas ideas encontraran palabras y formas nuevas de redactarse, sin ser totalmente disgregadas del "plan" anterior. Iba todo bien... hasta que nuevamente, no sé bien qué apreté (pero esta vez lo hice para ver si había sido eso, eso que no sabía) y se borró todo de nuevo. Sí, como quize reproducir el experimento en sus más fidedignas condiciones, perdí todo de vuelta. Digo, no hubiese sido realmente fiel a la ciencia tener guardada una copia del segundo intento, no. Tenía que perderlo de vuelta.

Bueno, lo perdí por segunda vez. Obviamente, entendí que había sido suficiente por el día de la fecha.

Me dispersé totalmente del Blog y esa idea luego, ya que las andanzas me llevaron hacia otro lugar.

Ahora volví, son masomenos las dos de la mañana y estoy acá recordando que perdí aquello que quería publicar, que era la respuesta a esa pregunta: ¿Por qué nos enojamos con las personas?
Pero no importa, borrar no es olvidar. Yo lo tengo acá, y en el transcurso que fue de resignarme por segunda vez a volver acá me daba cuenta de que no importa realmente: yo tengo las ideas en la cabeza, y aparte las vivo, que es lo más esencial.

Volver a escribir lo que quería publicar hoy va a ser rememorar nuevamente el cúmulo de mis experiencias, con una pizca de chamanismo tolteca y la noción de Mundo de "Cuerpo y mundo".
Ahora se apodera de mí el sueño; esto quizás sea un interludio; cerrar los párpardos aproximadamente la mitad, cuestión que se puedan divisar medianamente los colores predominantes del span visual que se percibiría con los ojos bien abiertos, sin divisar el contenido específico de dicho span.

Hace unos días vengo escribiendo cosas y guardándolas como borrador. Quizás debería guardar esto como borrador, pero ¡no! Esto no es una flexión demente, ni es una mujer girando en el sentido de las agujas del reloj, ni es un despertar semi-ajeno de la percepción y la conciencia, ni es una flexión en el sentido de los despertares.

Esto es un impás. Sí, es un interludio. Según Wikipedia: Un interludio es una pieza o pasaje musical que se interpreta entre dos partes o secciones de una misma obra.

Yo estoy conforme con esa definición. Puedo verme ahí. Hoy hablábamos en el almuerzo de cómo Wikipedia generalmente no duda en remontarnos a los orígenes, a las cunas de la civilización: preponderantemente Grecia, obviamente. Digamos, de cómo mantiene el carácter histórico de lo que es la cultura, la tradición, el conocimiento, los valores.

Creo que voy a soñar con ovejas balando con canciones de carnaval.

Rey Momo.
El rey de los cardos.

Quo Vadis? - 2008 5 20

"Quo Vadis?" 2008 5 20

"Quo Vadis?"

Recuerdo que leí esta pregunta en latín hace muchísimos años, cuando en mi familia todavía comprábamos la revista "Descubrir". Era una revista muy muy buena, científicamente aventurera. Me encantaba leerla una y otra vez, cada mes. Recuerdo que en la última página tenía una serie de afirmaciones o declaraciones hechas por personajes reconocidos en la comunidad científica, con la consiguiente valoración por parte de la revista. La valoración era con pulgares, como en el espectáculo de gladiadores romano.

Sabían que generalmente se malinterpretó el sentido de los pulgares en el el ámbito romano? Todos en general creemos que cuando se quería hacer vivir al guerrero, se subía el pulgar. Y viseversa cuando se lo quería ver morir. Muchísimas fuentes demostraron con el tiempo que en realidad, cuando se quería perdonar al guerrero, se bajaba el pulgar, o se lo escondía, en sentido figurativo de esconder el arma. Cuando se le declaraba la muerte, el pulgar quedaba en posición horizontal y a veces con una moción de apuntar hacia el propio cuerpo (generalmente hacia la garganta), metáfóricamente figurando la muerte (el golpe final) del guerrero, el acto de hundir la espada en su cuerpo.

Bueno, me fui. La valoración era con pulgares. Recuerdo una vez haber leído una de esas valoraciones en torno a una frase de Jacques Lacan. Yo tendría 10, 12 años masomenos. La frase fue "La mujer no existe". Creo que en ese momento, nunca había entendido tan poco una frase. Claro que, con el tiempo, estudiando Psicología, leyendo un poquito a Lacan y entendiendo cómo escribía, me di cuenta que estaba jugando metafóricamente con nuestras mentes al enunciar esa frase. Que metapsicológicamente hablando, se podía entender esa metáfora en un sentido clásico y apegado a la noción freudiana del desarrollo del género femenino. Digamos, eso que intentó responder ante la pregunta de ¿Quién es la mujer?.

Recapitulando... Descubrir, "Quo Vadis?". Allí en ese momento no entendí que significaba "¿A dónde vas?", pero el tiempo me dejó la mecha prendida hasta que la curiosidad se resolvió (y la bomba no explotó).

Años más tarde, el año pasado, tuve una serie de momentos donde hice algunos dibujos en el quincho de mi casa, generalmente de noche, con música que me hacía sentir extraño y abstracto. De por sí mis dibujos suelen ser abstractos, y de alguna manera dibujé esto.

Creo que lo que más me gusta de dibujar así es la apertura a la libre interpretación, a que los ojos de la persona que ve elijan qué, dónde y cómo ver. En la corriente filosófica de la fenomenología de la percepción, este es un punto clave: "uno elige ver qué, cómo, cuándo y dónde." Uno quizás no lo elige desde su decisión plena, pero el cuerpo elige por sí mismo.

La mayoría de personas que lo vieron, identificaron un pájaro. Yo empezé a dibujarlo como una forma viva que se movía, sí. La sensación de movimiento y de incertidumbre me llevó a la pregunta: "¿A dónde te mueves?". Ahí recordé el "Quo Vadis?" latino y decidí preguntarle eternamente al dibujo, hacia dónde va.

Espero que sus pulgares sean benévolos y no vayan a ningún lado.

aMok

Mientras Jero iba a buscar a Mike (...) - 2009 2 4

En algún punto las sombras se me hacían sombra.
La luz me jugaba a las escondidas.
No había algo, había nada. Era especial.

Llevar estas neuronas rezagadas en la falda, es como poseer el cerebro cual artificio.
Pareciera que vivir descargando y recargando energía puede ser una opción elemental para vivir la vida.

Yo no entiendo, yo soy así: supuestamente es mi Destino ser una bola de energía, ¿no?
No sé ni quiero que parezca que sepa algo, porque no.
Pero eso es así: hoy grababa con la cámara mi voz hablando sobre el lugarcito de mi blog llamado "Acá están las dimensiones". Ahora agarro la parte izquierda de mi cerebro y la doblo hacia la parte derecha.

Nada se parece a todo en ningún punto. No, ni siquiera es arbitrario. Gira a favor de las agujas del reloj. Es la antimetáfora, es la cosa más cosa del mundo. Ni siquiera es un pedazo de ladrillo con un poco de cemento seco en sus límites internacionales. Tampoco podemos confundir grasa de ballena con grasa de ser humano. Hay algo elemental, algo fundamental dejado de lado.

Y así me represento nuevamente en ese profesor de Waking Life: esa persona que decidió vivir "su" vida, lo cual no debe malentenderse como un individualismo, porque es absoluta y totalmente lo contrario. Es vivir con el prójimo como una existencia paralela a la nuestra. Nuestros seres queridos se nos cruzan en existencias, estamos totalmente vertidos y culminados en ellos, somos ellos y ellos son nosotros. Hay subgrupos y conjuntos de energía poblacional, armonizados bajo un simple mensaje, un valor, una tradición, una creencia, una manera de percibir el mundo: a través de la energía.

La energía es absolutamente TODO.
No hay un "todo" más abarcativo que el mero hecho de la energía.
La energía es Dios
La energía es la fuerza que mueve a absolutamente TODOS los elementos de la galaxia.
No hay algo que escape la energía.
La energía es la simple creencia en eso que hace que "pasen cosas en el mundo". Es muy simple pero muy esencial, muy llano pero muy profundo. No hay una forma de vivir la vida más puntual y esencialmente predilecta que vivirla a través de la energía.

La energía de uno, que se entremezcla y es imposible de limitar de la energía del Todo.

Ah, hace un rato hablaba del tema de las dimensiones, o algo así, porque en realidad quería decir que yo ya inventé una palabra (cuando hablaba de la segunda o tercera dimensión dije que quizás me inventaba una palabra): exotérmico.

Yo soy exotérmico. Soy una persona cuyo cuerpo emite constantemente energía en forma de calor. Es así, cualquier persona que me conoce puede dar fe de ello. Soy un tipo que en invierno anda por la vida en musculosa. Que le encanta el frío. Que sufre terriblemente los veranos. Que está sufriendo ESTE verano. Muy conciente de los efectos del calentamiento global.
Bueno, "exotérmico"... no sé si existe realmente. Pero yo la inventé, y explica exactamente lo que vivo: una constante transmisión e intercambio de energía con el mundo y las personas. Yo no puedo dejar de emitir energía, así como tampoco puedo dejar de recibir. Es increíble, me encanta, creo que es una de las fuerzas que más me impulsa en esta vida. La cualidad de mi ser que más humano me encuentra, dejándome absorver por la identidad del mundo y siendo devuelto en un mar de nubes naranjas.

¡Oh casualidad! Los colores que más me gustan son aquellos que se ligan con la cualidad de la energia: amarillo (la agilidad para danzar en energía), naranja (la estimulación y el eco de la energía), verde (el equilibrio energético), violeta (la cualidad espiritualmente danzante en energía).

Hoy, ...bah, en realidad hace un ratito, ya que estoy escribiendo desde la compu de él, hablaba con Jero sobre determinada incursión integral de la cual fuimos parte en el verano del año pasado. Cierta excursión que involucró conocer una serie de puntos energéticos en el camping de Chascomús donde estábamos parando. Me acuerdo que uno de los puntos era en centro de una canchita de fútbol. Otro fue escondidos tras unos juncos, soportando 10 grados de temperatura con 20km por hora de viento, con una malla, una musculosa y un piloto. Y ojotas. Ah, y unos lentes de ciclismo amarillos que me hacian parecer una anciana ciclista.

Uh, llegaron Jero y Mike. Voy a concluir esto porque no da colgarla acá.
La voz de Mike es inconfundible. Como su energía.

aMok

Una olla llena de secretos - 2009 2 4

A Saucerful of Secrets; cuando conocí Pink Floyd tras ver "The Wall" en una clase de música de la secundaria, allá por el 2002, sentí que había encontrado un nuevo universo musical por explorar. Un universo raro, distinto a todos los que había surcado hasta ese momento. Lleno de una emocionalidad muy intensa, cada disco fue encontrando un lugar excepcional en mi sentir.

Recuerdo a la perfección la sensación de estar escuchando "The Division Bell" y comenzar a recordar que ese disco ya lo había escuchado, en 1995 aproximadamente (tenía 10 años), cuando todavía no sabía que ese tema tan pero tan emocionante, profundo y cristalino -Coming back to life- era obra del último disco de esa banda genial.

Cada vez que escucho "Coming back to life" me acuerdo de estar sentado en el living de la casa de mi tía, cuando todavía vivía en Conde y Echeverría, cerca de mi entonces futura secundaria, en el primer edificio en diagonal a la plaza Castelli.

En toda esta exploración musical, un día di con el disco "A saucerful of secrets". Había algo en ese momento que me hacía querer escuchar siempre primero el tema homónimo al disco, si lo hubiere. Como estaba ahí, en ese disco de estudio con esa tapa tan reverberante, lo puse. La experiencia fue increíble, estuve escuchando ese tema muchísimo pero muchísimo tiempo. El retumbar de los tambores, las transiciones, la sensación apocalíptica, la sensación divina, el caos, lo salvaje... el final divino y celestial, casi religioso, de un coro angelical, con unos acordes que hacían de todo el tema una obra de la Creación, una transición completa y humana por determinados ecos del existir.

Siempre me quedó grabado el final de ese tema, y en la medida que algo toco el piano, me puse a sacar esos últimos acordes. Dediqué muchos momentos de expresividad a tocar esos acordes finales, a ese telón de cristal. A su vez, mi incursión en el piano siempre me llevó a valerme casi de mi único elemento: la improvisación (no estudié casi nada de teoría y técnica, casi todo lo aprendí de oído e improvisando).

Esto que grabé es ese final, algo cambiado y tosco de ese tema, con determinadas improvisaciones asistematizadas y al azar. Yo no sé si toco bien el piano; a mí me gusta tocar y eso es todo lo que me lleva a hacerlo.

El final de "A Saucerful of Secrets", del disco homónimo, de Pink Floyd.

Suban el volumen... y perdón por el golpetón del principio, jaja.



La lluvia nos devuelve al agua - 2009 2 3



Llover, lluvia, agua.
La lluvia que cae de abajo para arriba.
Los cuerpos que se van desde afuera hacia adentro.
Las gotas que estallan contra la tierra y se abren devorando todo origen.

Sentir el agua como el origen de la vida. Como puro nacimiento. Sensación de un torrente caudaloso: un río. La paz de las soledades: el mar. La transición de las formas de vida: la lluvia.

La lluvia que va y viene, que se va para arriba solo para caer hacia abajo. El ciclo, los ciclos. Los círculos, las espirales, las formas.

Llover, precipitar. Evaporar y condensar, completan el círculo entre la tierra y el cielo.

El agua está entre ambos, está en ambos. El agua circula horizontalmente a través de la tierra. El agua insiste verticalmente a través de los cielos.

Agua, granizo. El agua que se hace dura e insolente, golpeante, violenta.
Agua, nieve. El agua que se hace suave pero congelante, estética pero fría.

El agua de la lluvia quizás sea la forma más pura de nacimiento.
La lluvia nos devuelve al refugio. Llueve y buscamos un lugar, un techo, algún espacio donde acobijarnos. La lluvia nos devuelve al origen de nuestras vidas, donde también había agua y también había refugio.

... La sensación de estar en un espacio, aislado de la lluvia pero poder contemplarla, es particular. Lamentablemente hay muchas personas privadas de poder sentirse así porque están amalgamadas con la lluvia, porque no podrían despegarse de ella, porque no pueden ir a ningún lugar.

El agua crea espejos en donde nos miramos. Entonces estamos mirando nuestros orígenes.
Observar el espejo del agua es una forma de preguntarnos quiénes somos y cómo llegamos a ser quienes somos.

El agua es una mezcla entre formas activas y pasivas de la Naturaleza. El agua es un goteo, una garúa y también es una tormenta, un aluvión.

Somos agua, y cuando llueve, nos vemos ahí afuera, siendo lo que cae. Nuestro origen llega hacia la tierra y la sensación es la de buscar refugio, un refugio que nos calme y nos haga olvidar que llovemos nosotros. Quizás por eso la sensación de lluvia en la tristeza, en el bajón. Lloviendo lloramos, mas la lluvia es siempre una buena excusa para ponernos azules.

Azul no es el color de la lluvia. Azul es un color de alma y de cielo. Y cuando llueve, entonces las almas azules se sincronizan con el cielo... y llueven.

En el video: "Deluged", una obra de Rob Gonzalves (pintor canadiense famoso por "su"realismo mágico)... y tres minutos de lluvia desde el jardín de mi casa.

Me gusta plasmar imaginativamente la idea de "refugio" en todos esos paraguas que se pueden opinar allí en ese surrealismo. En esos paraguas que simbolizan un techo andante para el caminante. Para aguas, para las aguas, parar las aguas. Agua, pará.

aMok

Conociendo el Museo Larreta - 2009 2 2

Hoy me fui a Palermo a buscar la nueva funda de mi nueva cámara digital. Al final, tras todos los mails y recomendaciones, compré una Casio EX Z9. La vengo probando y viene andando bien. Todavía la estoy conociendo. Se me ocurrió que para conocerla la mejor forma es usarla al mango y explorarle todos los chiches, jaja.

Con la funda nueva me volví a tomar el subte en Bulnes (Línea D); bajé en Juramento con la idea de ir a Barrancas de Belgrano pero pasando por la plaza La Redonda recordé algo a mi izquierda: el Museo Larreta, un lugar que me introdujo un amigo como poseedor de un jardín muy lindo. Volví sobre mis propios pasos (cuesta volver sobre los propios pasos, ¿no? Es difícil volver para atrás, admitir que hay que decidir otro rumbo) y me aventuré.

Qué bueno, la entrada sigue saliendo 1 peso. En el jardín di muchas vueltas, lo exploré y lo conocí. Recordé que había estado allí para la Noche de los Museos del 2007, pero había tanto pero tanto barullo y gente que no lo disfruté ni un segundo. Ahora el jardín estaba prácticamente vacío. Cual insecto con jardín nuevo (¿eh?) me aventuré.

Saqué varias fotos, algunas me gustaron, muchas no me convencieron. Pero está bien, todavía sigo explorando mucho la cámara. Me cuesta manejar el tema de la cantidad de luz y no me gusta dejárselo simplemente al modo automático (mucho menos al maldito flash). Lo que sí me empezó a llamar la atención fue la idea de los sonidos que escuchaba. Entonces se me ocurrió una idea.

Me hubiese gustado en principio poder grabar a las aves cantando, pero no estuve muy ducho para acercarme sin que salieran volando. Luego me di cuenta que las plantas no podían salir volando. ¡Ajajá! Las tenía donde las necesitaba: ahí en la tierra. Y empezé a deleitarme pasando mi mano por la maleza, por las distintas hojas que ofrecía el paisaje. Escuchando los sonidos que emitían, grabándolos y luego sacando una foto a la planta en cuestión como para hacer un retrato de la experiencia. En general, como -sigo remarcando- como recién conozco la cámara, tampoco tuve muy claro el tema del micrófono. Cuestión que la mayoría de las cosas que grabé en algún punto tienen algún estruendo que no es otra cosa que mi dedo apoyándose sin querer sobre el micrófono, ja.

Pero bueno, dentro de las fotos que no me gustaron y mi todavía poca habilidad para grabar sonidos, encontré este que me complació. Hay más cosas que me gustaron de la experiencia de hoy, pero ya haber encontrado esto y estar ofreciéndolo acá a "los sentidos que se aventuren" me place en sobremanera. Mi visita al Museo Larreta fue muy linda de por sí; poder compartirles algo, una experiencia desintegrada pero rearmable en su imaginación y explorable en sus sentidos, poder hacer eso le da un sabor distinto a las dos horas que estuve ahí conociendo el jardín.

Todo entonces se condensa en este momento, en este pequeño tramo sonoro de 36 segundos acompañado de la foto; es la planta toqueteada en cuestión. ¡Ojalá les llegue!

Ojalá - 2009 2 2

Acabo de llegar a mi casa, 3:53. Me trajo Vicky en su auto; fuimos a tomar un té y a dar vueltas por la vida. Vicky propuso ir a la Costanera, caminamos con el viento que nos recordaba que el río está ahí abajo. Le di a Vicky los regalitos que le traje del viaje a Villa General Belgrano y caminamos un buen trecho más a lo largo de esa vereda interminable que es Costanera.

En ese trecho, Vicky tuvo un accidente. No grave, ni severo. Un accidente; pisó unas maderas que estaban tapando un pozo. Las maderas estaban flojas, rotas o quién sabe cómo, se terminaron de romper y a Vicky se le metió toda la pierna en el pozo. Tuvo varios raspones y algún cortecito, pero estaba bien. Descansamos un ratito, también para que pase el shock, y nos pareció la mejor idea ir a Aeroparque, que estaba enfrente nuestro, a que se lave los raspones y los cortecitos.

Luego de este episodio volvimos caminando por la "vereda" de enfrente, hasta llegar el auto y emprender viaje nuevamente. Vicky me preguntó si quería ir a tomar algo más, yo miré la hora (3:25) y me pareció mejor ir volviendo a nuestros pagos. Enfilamos con el auto cerca de Ciudad Universitaria, por el puente que conduce hacia Av. Lugones ("a 150m" según el puente)... ahí la palabra "accidente" cambió de tono. A un costado del puente yacía un tipo en el asfalto, y una moto bastante destrozada cerca suyo. Paramos. Nuestras mentes buscaron, en milisegundos, algún tipo de evidencia de que era un accidente y que había una persona herida. Al mismo tiempo no podíamos no bajarnos del auto a tratar de hacer algo. Dejamos el auto parado en el puente con las balizas encendidas y nos acercamos. La escena empeoró al darnos cuenta que el tipo estaba muy ensangrentado y según vio Vicky, con una fractura expuesta. Más tarde hablaríamos en el auto de cómo esas situaciones automatizan rápidamente todos los conocimientos que adquirimos por tener padres médicos. Todas las cosas que empleamos rápidamente pensando en lo que le puede estar pasando a la otra persona. "Estamos llamando a una ambulancia", "Recostate", "Mantenete quieto", "no te muevas", "¿en dónde sentís dolor?", etcétera, etcétera, etcétera.

Recapitulando, paramos y dejamos el auto con las balizas puestas en medio de un puente de acceso a una avenida. Por suerte, a un policía esto le llamó la atención y se acercó a ver qué pasaba. A ese punto ya estábamos dando direcciones al 911 para que manden una ambulancia, y el oficial pudo hacer el trámite mucho más rápido. Nos pidió papel para anotar los datos de este flaco (a quien el olor a tetra que le sintió Vicky ponía en evidencia de la causa del accidente), pasó algunos datos más a la central con la que estaba comunicándose y nos explicó eso: que había venido porque le había llamado la atención ver a un auto parado en el puente. Se ve que por la perspectiva o la altura, no llegaba a ver la moto pero sí vio al auto de Vicky.

De nuevo, como hijos de médicos, lo que atinamos fue a instarle nuevamente al tipo a que no se mueva, que no mueva las piernas porque complicaba el desangrado y le preguntamos al policía si podíamos ser de alguna utilidad más. Nos respondió que no, nos explicó que iba a venir la ambulancia y que iba a recibir la atención que precisara; contemplativos de eso volvimos a emprender viaje.

Obviamente nos volvimos hablando mucho sobre muchos temas, escenarios, situaciones y realidades ligadas a los accidentes y a la muerte en general. Cada uno con sus experiencias más o menos cercanas, más o menos recientes, más o menos previstas.

Vicky concluyó una impresión que dijo haber tenido a lo largo de todo el día: que iba a suceder un accidente. Pensó que el accidente había sido "su" accidente, lo que le había pasado en la pierna. Los raspones, los cortecitos. De alguna manera llegar a este escenario en el puente donde el accidente era mucho más serio y grave y necesitaba una atención mucho más urgente, le hizo caer en la certeza que se había cumplido un presagio. Que el accidente que ella había tenido en su pierna en realidad era el mensaje pequeño que avistaba lo que íbamos a vivir momentos después.

Yo no sé exactamente por qué vine y me senté a escribir esto. Bueno, muchas cosas sí las sé y las comprendo muy nítidamente. Otras no, no sé qué hago al escribir esto. En estos momentos, en esos momentos, de alguna manera, cuando estoy ahí tratando de asistir a una persona que está en peligro (no es la primera vez que me pasa), todo el resto del mundo deja de existir. Todas mis creencias y mis sentidos se congelan por un instante y en ese momento lo único que puedo hacer, lo que me permito es tratar de estar totalmente lúcido y conciente sobre qué puedo hacer para la integridad de la persona. Yo mismo dejo de existir, me olvido de quién soy. La persona existe pero de una manera muy particular, en este caso de accidente tan físico existe como cuerpo. Lamentablemente es un momento donde el cuerpo se chocó con el mundo (y acá no hay filosofía con la cual pueda gratinar el asunto), donde colapsó en él. Yacía su cuerpo ahí, no importaba que seguramente por el olor a alcohol manejaba borracho. No importaba quién era el tipo en ese momento (si bien al policía le importó y está bien que así haya sido), no importaban las acciones de su vida, de sus otras vidas, no importaba la vibración de su energía. Allí en ese momento, para mí importó pura y exclusivamente su cuerpo herido y todo en lo que me pude focalizar fue en llamar al 911... avisarle que ya estábamos llamando a una ambulancia e insistirle una y otra vez con que no mueva las piernas.

La palabra "ojalá" tiene su etimología en el decir árabe: "con la voluntad de Alá", "en el designio de Alá". Está más allá del deseo propio de Alá, es algo que está por fuera de su querer. Es algo que forma parte del plan divino de Alá, algo que debe ser hecho y por tanto debe ser hecho con voluntad. Se dice a veces que allí donde existe el "ojalá", no existe el "si Dios quiere".

El "ojalá" remite al Destino y al plan divino de las religiones, a la voluntad del Ser supremo.
El "si Dios quiere" apela a la bondad y la misericordia, de hecho son valores que tienen un basamento más antropológico-religioso. En última instancia apela a la creencia del hombre de que el Ser supremo puede obrar "en nombre del bien humano" más allá del destino del Universo.

Ojalá este tipo viva. Lo cual es decir; entiendo que puede haber un orden que va más allá de lo que como raza humana queremos, un orden cósmico o universal que trasciende a la especie. Entiendo todo eso y así al mismo tiempo dispongo mi voluntad y mi energía para vibrar en el posible caso de no ser así, de que así como el destino nos llevó a ese puente de alguna manera sea esa misma línea de destino la que lo haga sobrevivir. No pretendo apelar a la bondad de Dios, es más en realidad no creo en la palabra "Dios". Pero ojalá este tipo viva.

Ahora entiendo qué estoy haciendo. Qué hago acá escribiendo.
Cuando nos despedimos, Vicky se propuso rezar por esta persona.
Yo no rezo, pero tengo mis creencias y creo esencialmente en la energía.
Yo ahora, estoy tratando de alinearme con la energía que vibra en el sentido de la voluntad de "Dios", quien para mí es esencialmente energía. Lo que sea que pueda hacer de mi energía haciéndola vibrar así en este momento, es alinearla y tratar de conducirla, por más pequeña e insignificante que sea, hacia esa persona herida.

Esto es un escrito que me ayuda a mandarle toda mi energía, porque así lo siento, porque así lo creo... y ojalá así sea.

Los cuatro páticos - 2009 2 3

Hace unos días vengo pensando en lo que refiere al "pathos" griego y sus formas de pronombrarlo, en su definición del mundo social-emocional de las personas.

"Pathos" refiere a aquello que domina emocionalmente a uno. Eso que lo apresa sentimentalmente. El "pathos" griego tiene que ver con la incontrolabilidad emocional. Con lo que se siente incondicionalmente. Es un acto esencialmente pasivo. Del "pathos" viene el padecer y la pasión (si bien se pueden discutir muchas otras acepciones sobre esta última).

Del "pathos" surge una lógica: lo patológico. Es decir, un orden del sentir o del sufrir. Un sufrir sistematizado, hecho lenguaje, cifrado, escrito en el cuerpomente.

...Todo esto bajo la tradición clásica que supone la fórmula pathos : padecimiento

Hay otra manera de mirarlo, que conduce según sus respectivos pronombres a distintas vertientes del supuesto "pathos".

Pathos es de alguna manera aquello que concierne a lo emocional, de eso no hey duda. Quizás a través de la tragedia griega quedó circunscripto al drama, y en tanto tal a lo que se sufre, a lo caótico.

Pero "pathos" puede ser leído esencialmente como relativo a lo emocional, y en tanto emocional tenemos que entenderlo como intra e inter emocional.

Si ponemos a jugar el pathos con lo intra e inter, vamos a descubrir cuatro páticos. Los hermanos "A", "Anti", "Em", y Sim".

"A" es una persona que está por fuera de todo orden emocional. Es una persona embotada emocionalmente, pobre sentimentalmente. Es una persona que no siente ni para adentro ni para afuera. Es una persona pálida; no corta ni pincha, se muestra ausente de la emocionalidad de las situaciones. De alguna manera está imposibilitada de desplegar su energía en las situaciones, no tiene conexión con las personas, está muda emocionalmente. Apático.

"Anti" es una persona que proyecta un caos destructivo en el orden interemocional. Una persona que disrumpe negativamente en las emociones de otros. Una persona pesimista o una persona negativa, una persona que se conecta siempre desde el "menos", siempre desde lo que falta, con los demás. Una persona que mira siempre el vaso medio vacío. No un inconformista, sino un pesimista. Alguien a quien nunca le alcanzará para ver el vaso lleno. Esencialmente eso: alguien que se conecta negativamente con el sentir de los otros. Antipático.

"Em", necesariamente nos va a hablar de aquello que mueve. Aquello que mueve a una persona a trasladarse a otra realidad; una realidad más allá de su interior, la realidad intra-emocional de otra persona. Una persona que decide salirse de su cuerpo y empezar a sentir en el cuerpo del otro. Una persona que puede dejar de lado su mundo y esmerarse en ponerse en la misma posición que el otro, para sentirlo, para sentir lo mismo, para entender, para comprender. Vale aclarar, que empático bajo la tradición clásica griega del pathos sería "ponerse en el lugar de sufrimiento del otro". Obviamente hay otra acepción también, que implica ponerse en el lugar de regocijo, sentir la alegría y el buen humor del otro como propios. Empático.

"Sim", es el opuesto a "A". Una persona que porta una sonrisa al mundo, a las personas. Una persona que trata de hacer brillar la vida intra-emocional de los otros, compartiendo su brillo y optimismo, su visión positiva de la vida. Una persona que desde lo intra-emocional invita en lo inter-emocional a sintonizar un estado de ánimo plácido con la vida, una moción de vivir la vida de una forma plena y feliz, hasta donde la acepción personal nos lo permita.

Como quizás se ve, "Em" y "Sim" se llevan bárbaro. Es un círculo vicioso de energía, un sinfín de idas y vueltas de sonrisas.
Lo curioso también es que según lo veo yo, "A" es el opuesto a "Sim" y no "Anti". El opuesto para mí no es el que más contraste en el extremo diferente de lo que se produce o manifiesta, sino la graduación más distónica, el punto en donde no se parecen en nada.

"Anti" y "Sim" se parecen en que ambos proyectan un tipo de energía hacia el mundo inter-emocional. Son alter-egos. La diferencia es en la vibración de la energía (si bien no hay energía "mala" o "buena", hay estados de ánimo, humores y eso concatena determinados efectos).
En cambio, "A" es lo gradualmente distinto a "Sim". Cambia radicalmente por su graduación, por su vibración.

Obviamente estos cuatro páticos son una abstracción de la ensalada que somos. Porque los cuatro páticos, inter-emocionalmente, también juegan con los humores de las personas con las que estamos.

Yo me considero una persona usualmente simpática, a la vez que me gusta empatizar con las situaciones (generalmente las situaciones donde la energía vibra alegre), y también puedo ser (soy) en otros escenarios una persona apática.
En general con lo antipático no me relaciono en mí mismo, pero de todas formas todos esos caracteres se van graduando en lo que atañe a las realidades.

Hay personas que viven en una pileta vacía.
Hay personas que viven quejándose de que la pileta está vacía.
Hay personas que se esmeran en sentir cómo es eso de tener la pileta vacía.
Hay personas que se esmeran en llenar la pileta.

Obviamente, somos todos las mismas personas en distintas realidades.