Si voy ya. - 2017 2 20

Me senté en tu balcón
Y me puse a cortar cebollas
Cuando sentí la brisa, ya no estabas
... Luego me di cuenta que nunca viniste.

Sábado. - 2017 2 11

Estoy despierto hace tantas horas que flasheo que ya es domingo.
Me desperté 5 a.m. y dije "bueno, dale".
Vi la ciudad oscura y el verde del jardín meciéndose en la -aún- noche.
Lo vi a Teo, cual vigía, sentado en la penumbra del patio.
Vi el amanecer y las flores que el jazmín le regala al pasto.
Tengo mucho sábado por sabadear...
... y hay altas probabilidades de siesta.

Yo vería. - 2017 1 31

Las gotas de este río celestial
Te salpican las pestañas, expectantes
Mientras tengas la mirada en alza
El Cielo te abraza
Ríe y llora con vos
En vos
Y vos, que sos -un poco- Cielo
Caminás sobre las nubes
Sembrando agua con los ojos.

Kaur Doula. - 2017 1 17

Sé que sabés que te vi viéndome.
Nunca dejé de intentar verte
Nunca.
Como pude, aunque la puerta estuviera cerrada con llave
Aunque no hubiera mirilla
Ni pudiera tocar el timbre.

Si no me creés, no seré incrédulo
No tengo crédito y mis credenciales fueron de papel.

Hace meses vengo pensando en hablar
No me preguntes para qué
A lo único que osaría es a desear que estuvieras bien
Y bien estás, porque lo siento; está claro
Es un intento tonto de quererte sin tener que palparnos el pecho.

Nos vemos
Porque te puedo ver
Porque querés.





Cómo crear arte desde un asado. - 2017 1 8

El humo era humedad
En sus antipodas, el árbol y el carbón bañados por la lluvia
La madera rechinando y despegándose esas gotas de sudor ajeno
Levantando vuelo y calor, en esa forma misteriosa que es el humo.

El humo fue la señal
Los ojos, algo llorosos, conducían la intención en la mirada
Mirar no es ver, que tampoco es observar
Ver es la esencia; lo verde, lo verdadero.

El humo será el destino
Del carbón que seremos con el Mundo
El humo, el humo
Con el Mundo seremos.

Merienda. - 2016 12 27

Lo primero fue prender el ventilador
Con al menos dos ventanas abiertas, los suspiros se besaban en un remolino
Se apretujaban contra el rincón de un verde vacío de cosas y lleno de ganas
Y se iban, riéndose cual pequeños, en una y otra dirección.

Hay temor, que el calor, evapore nuestra piel
La receta decía precalentar en máximo, así que lo prendimos en mínimo
Total, ¿quién nos apuraba, si ya ni siquiera el aire envejecía rumbo al Norte?
Fuimos hacia el Norte
Yendo al Sur
Yendo a la coronilla
Desde los pies
Y, con los pies en la coronilla, dados vuelta y empachados
Del caramelo que enfriaba el viento
De hostigar las paredes con tanto aturdimiento
Bajamos el fuego aún más, hasta que fue invisible
Y se apagó con nuestras gotas de sudor.